El arte y la cultura pueden convertirse en herramientas de sanación, solidaridad y construcción de memoria en medio de situaciones de crisis. Así lo aseguró Andrea Walker, directora del Museo de Arte Contemporáneo (MAC), durante una entrevista con Minuto de Dios Radio, en la que destacó los 60 años de trayectoria del museo y la apuesta de la Organización Minuto de Dios por fortalecer sus espacios culturales.
Walker explicó que los 60 años del MAC hacen parte de una historia de actividad cultural ininterrumpida impulsada inicialmente por el padre Rafael García Herreros y continuada por el padre Diego Jaramillo, “Estamos muy felices este año al cumplir 60 años de actividad ininterrumpida en la cultura como legado de nuestro padre Rafael García Herreros y que ha continuado tan maravillosamente el padre Diego Jaramillo”, afirmó.
La directora señaló que actualmente la organización articula sus iniciativas bajo MD Arte y Cultura, una estrategia que reúne museos, espacios de formación y proyectos de preservación del patrimonio, “Tenemos los museos que pronto van a ser siete. Estamos con el MAC, el Museo de Arte Contemporáneo, que fue nuestro primer museo, que está presentando artistas jóvenes y consolidados de manera maravillosa”, explicó.

En medio de la emergencia ocasionada por el terremoto, Walker defendió el papel del arte como una herramienta que puede acompañar a las comunidades afectadas y ayudar a procesar el dolor, “El arte no es un lujo, el arte tiene un poder maravilloso: el poder de sanación, el poder de transformación, el poder de unir a las comunidades, el poder de expresar los sentimientos de una persona, de un colectivo o de una comunidad”, sostuvo.
Como ejemplo de solidaridad, la directora anunció que el artista colombiano Pedro Ruiz entregó voluntariamente dos grabados que serán promovidos para recaudar fondos destinados a atender la emergencia, “Estamos haciendo un llamado a las empresas, a las personas, de adquirir estas carpetas, con esta intención de ayudar a todos nuestros hermanos colombianos”, afirmó Walker.
La directora también destacó que el arte permite exteriorizar el dolor y convertir las experiencias difíciles en expresiones que pueden ayudar a sanar, “Cuando los artistas pueden expresarse a través de las diferentes prácticas del arte, escultura, acuarela, pintura, música, danza, y pueden exteriorizar ese dolor; quiero decirles que es lo más sanador que puede haber”, aseguró.

Finalmente, Walker resaltó el papel del arte como herramienta para conservar la memoria de las tragedias y evitar que se repitan. Puso como ejemplo ‘Guernica’, de Pablo Picasso, como una obra que mantiene vivo el recuerdo del dolor causado por la guerra, “El arte nos deja una memoria imborrable que contribuye a tener nuestra memoria para no olvidar y no repetir estos hechos que han afectado tanto a la humanidad”, concluyó.








