Durante tres días, Corferias reúne a instituciones públicas, empresas, universidades, centros de investigación, organizaciones sociales y emprendedores que comparten un mismo propósito: demostrar que el desarrollo económico puede ir de la mano con la conservación ambiental y la transformación social.
En este escenario, la Corporación Organización Minuto de Dios presenta una propuesta que trasciende la exhibición institucional. Su stand no está diseñado únicamente para mostrar proyectos; representa una visión integral del desarrollo sostenible, en la que convergen la investigación científica, la innovación tecnológica, el fortalecimiento del campo colombiano, la economía solidaria, la economía circular y el compromiso permanente con las comunidades más vulnerables.
Ubicado en el pabellón 3, primer nivel, el espacio invita a los visitantes a descubrir cómo distintas entidades de la Organización Minuto de Dios trabajan desde hace varios años para construir soluciones que mejoran la calidad de vida de miles de familias, al tiempo que promueven un uso responsable de los recursos naturales.
“Queremos mostrar el stand de la Obra Minuto de Dios. Tenemos cuatro líneas muy importantes”, explicó Sonia Naranjo, integrante de la Gerencia de Desarrollo Rural de la Organización Minuto de Dios.
Cuando la sostenibilidad deja de ser un discurso
En muchas ocasiones la sostenibilidad suele asociarse únicamente con el reciclaje, la reducción de emisiones o la conservación de los bosques. Sin embargo, la propuesta presentada por la Organización Minuto de Dios parte de una visión mucho más amplia.
Aquí, proteger el medio ambiente significa también fortalecer la economía campesina, generar oportunidades para víctimas del conflicto armado, impulsar la innovación científica, promover el consumo responsable y construir comunidades resilientes.
Cada una de las iniciativas exhibidas en FIMA responde a un principio común: el desarrollo sostenible debe colocar a las personas en el centro de las soluciones ambientales.
Investigación que busca resolver problemas reales
El recorrido por el stand inicia con uno de los pilares menos visibles, pero quizás uno de los más importantes: la investigación.
La Organización Minuto de Dios presenta algunos de los desarrollos tecnológicos y procesos de innovación que han surgido desde sus equipos de investigación, especialmente aquellos relacionados con la generación de patentes y soluciones aplicadas para responder a problemáticas ambientales.
Entre las iniciativas que llaman la atención de los asistentes se encuentra un sistema de potabilización de agua mediante paneles solares, una tecnología que aprovecha la energía renovable para facilitar el acceso al agua potable en comunidades donde este recurso continúa siendo limitado.
Más allá del componente tecnológico, este proyecto refleja una de las grandes apuestas institucionales: convertir la investigación en una herramienta para resolver necesidades concretas de la población.
Desarrollo rural: fortalecer al pequeño productor es proteger el territorio
Una segunda línea de trabajo está liderada por la Gerencia de Desarrollo Rural, desde donde se diseñan y ejecutan proyectos productivos orientados al fortalecimiento económico de comunidades rurales.
Su participación en FIMA evidencia que hablar de sostenibilidad también implica garantizar condiciones dignas para quienes producen los alimentos que llegan diariamente a las ciudades.
A través de los Mercados Solidarios, la Organización Minuto de Dios acompaña procesos de comercialización para pequeños productores que, en muchos casos, enfrentan enormes dificultades para acceder a mercados formales.
En la feria, los visitantes encuentran más de treinta productos provenientes de distintas regiones del país, elaborados bajo modelos de producción local y comercio justo.
Uno de los aspectos más significativos es que varios de estos productos provienen de iniciativas desarrolladas por firmantes del Acuerdo de Paz, demostrando que la sostenibilidad ambiental puede convertirse también en un camino para la reconciliación, la generación de ingresos y la reconstrucción del tejido social en los territorios.
Café que construye oportunidades para niños víctimas del conflicto
Entre los espacios que mayor interés despiertan se encuentra la participación de la Fundación Formemos.
Su historia demuestra cómo un producto tan cotidiano como una taza de café puede convertirse en un instrumento de transformación social.
La fundación desarrolla procesos de acompañamiento dirigidos a niños y niñas víctimas del conflicto armado en el municipio de La Mesa, Cundinamarca.
El café comercializado durante FIMA representa mucho más que un producto agrícola; constituye una fuente de financiación para sostener programas educativos, sociales y comunitarios orientados a brindar nuevas oportunidades a quienes han sufrido las consecuencias de la violencia.
Cada compra realizada por los visitantes contribuye directamente al mantenimiento de estos procesos.
Biotecnología para una agricultura más limpia
La sostenibilidad agrícola también ocupa un lugar central dentro del stand.
FUNDASES participa mostrando soluciones basadas en biotecnología para mejorar los sistemas productivos sin afectar los ecosistemas.
Los visitantes conocen aplicaciones relacionadas con microorganismos eficientes, elaboración de bokashi, compostaje y otras alternativas que buscan reducir el uso de fertilizantes químicos y promover prácticas agrícolas regenerativas.
Estas tecnologías permiten recuperar la fertilidad del suelo, mejorar los procesos de producción y disminuir los impactos ambientales asociados a la agricultura convencional.
Se trata de herramientas que hoy adquieren una importancia estratégica para un país cuya seguridad alimentaria depende en buena medida del fortalecimiento de su sector rural.
La segunda vida de la ropa
Uno de los espacios más visitados corresponde a la línea de economía circular, donde la Organización Minuto de Dios demuestra que miles de prendas pueden evitar convertirse en residuos.
El proyecto reúne iniciativas como el Banco de Ropa y la Boutique de Ropa, donde prendas recuperadas son clasificadas, restauradas y puestas nuevamente en circulación.
Esta estrategia reduce la generación de residuos textiles, disminuye la presión sobre los recursos naturales necesarios para fabricar nuevas prendas y, al mismo tiempo, fortalece programas sociales que benefician a poblaciones vulnerables.
En un mundo donde la industria textil figura entre las actividades con mayor impacto ambiental, iniciativas como esta representan una alternativa concreta para promover hábitos de consumo más responsables.
Servir a la comunidad sin contaminar
Más allá de cada proyecto, existe una filosofía que une todas las acciones de la Organización Minuto de Dios.

Para Sonia Naranjo, el eje transversal consiste en preguntarse permanentemente cómo servir mejor a las comunidades mientras se protege el medio ambiente.
“Nuestro eje central es cómo servir a la comunidad, pero cómo vamos a servir sin contaminar; por el contrario, cómo servimos con la base del cuidado del medio ambiente, de nosotros y de los otros también”, afirmó.
Esa visión resume el propósito institucional: la sostenibilidad no es un componente aislado de los proyectos sociales, sino el principio que orienta todas las intervenciones en los territorios.
Las decisiones cotidianas también transforman el planeta
Uno de los mensajes más importantes que deja la participación de la Organización Minuto de Dios en FIMA es que cualquier ciudadano puede contribuir al cuidado del medio ambiente.
No se requieren necesariamente grandes inversiones ni tecnologías complejas.
Comprar productos elaborados por pequeños productores, preferir café que financia proyectos sociales, reutilizar ropa, apoyar bancos de ropa, adquirir productos de agricultura sostenible o implementar procesos de compostaje en casa son acciones que, multiplicadas por miles de personas, generan impactos significativos sobre el ambiente y sobre las comunidades.
Para Sonia Naranjo, el concepto de compras conscientes resume buena parte de ese compromiso ciudadano.
Cada decisión de consumo puede fortalecer economías locales, reducir residuos, incentivar procesos productivos responsables y mejorar la calidad de vida de cientos de familias vinculadas a estos proyectos.
Mucho más que un stand
La presencia de la Organización Minuto de Dios en la Feria Internacional del Medio Ambiente trasciende la exhibición de productos o servicios.
Su participación representa una demostración de cómo una institución puede integrar educación, investigación, innovación social, desarrollo rural, economía solidaria y sostenibilidad ambiental dentro de una misma estrategia de transformación.
En tiempos donde el cambio climático exige respuestas integrales, la propuesta presentada en FIMA recuerda que cuidar el planeta también significa fortalecer a las comunidades, generar oportunidades para quienes más las necesitan y promover una economía donde el bienestar colectivo tenga el mismo valor que el crecimiento económico.
Al recorrer el stand de la Organización Minuto de Dios, los visitantes descubren que la sostenibilidad no comienza únicamente en las grandes políticas ambientales. También nace en las decisiones cotidianas, en el apoyo a los pequeños productores, en la reutilización responsable de los recursos, en la investigación aplicada y en la convicción de que el desarrollo solo tiene sentido cuando mejora la vida de las personas sin comprometer el futuro del planeta.
Ese es, precisamente, el mensaje que la Organización Minuto de Dios lleva a FIMA 2026: construir un país más sostenible implica trabajar simultáneamente por el ambiente, la innovación y la dignidad de las comunidades.








