En la fiesta de San Juan Eudes, recordamos la misión de los eudistas frente a la emergencia en Colombia

Tras la eucaristía celebrada en el templo de la parroquia San Juan Eudes, en el barrio Minuto de Dios, el padre Camilo Bernal habló sobre el significado de la celebración y la respuesta de la obra Minuto de Dios a las comunidades afectadas por el terremoto.

La celebración de San Juan Eudes tuvo este año un significado especial en el barrio Minuto de Dios. La eucaristía, realizada en el templo de la parroquia San Juan Eudes, reunió a integrantes de la comunidad alrededor de una celebración que también estuvo marcada por el llamado a la solidaridad con las regiones afectadas por el terremoto que sacudió al país.

La ceremonia fue presidida por el padre Jean-Michel Amouriaux, cjm, superior general de los Eudistas, acompañado por el padre Pedro Pablo Múnera, cjm – Superior de la Provincia de Colombia y el padre Germán Gándara, cjm – Superior de la Provincia Eudista Minuto de Dios.

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La celebración coincidió además con la conmemoración del 17.º aniversario de la Provincia Eudista Minuto de Dios y con el primer aniversario de la reconsagración del templo, un espacio que durante más de seis décadas ha hecho parte de la vida espiritual y comunitaria del sector.

Al finalizar la eucaristía, el padre Camilo Bernal, vicepresidente de la Corporación Organización El Minuto de Dios, habló sobre el significado de esta celebración y sobre el trabajo que adelanta la organización para acompañar a las comunidades afectadas por la emergencia.

Un templo que reúne a la comunidad

Para el padre Bernal, el templo de San Juan Eudes es mucho más que un espacio destinado a las celebraciones religiosas. Es un lugar de encuentro para una comunidad en la que convergen estudiantes de UNIMINUTO, alumnos de los colegios de la obra, grupos de oración y habitantes del barrio.

El templo, que cuenta con más de 60 años de historia parroquial, fue reconsagrado hace un año después de un proceso de adecuación progresiva.

En su interior también está presente la obra de la maestra Alicia Tafur, cuya representación de San Juan Eudes y, especialmente, del Espíritu Santo como una paloma en fuego, adquiere un significado particular en medio de la emergencia.

La imagen del fuego puede ser entendida hoy como una representación de la caridad y de la solidaridad que la situación del país exige.

La espiritualidad eudista frente al dolor

La celebración de San Juan Eudes también permitió recordar el legado de un sacerdote cuya vida estuvo marcada por la entrega.

San Juan Eudes comenzó su predicación a los 21 años. A los 23 asumió un voto de servidumbre y servicio y, posteriormente, a los 35 años, realizó un voto de martirio.

Para el padre Camilo Bernal, estos hechos permiten comprender que la espiritualidad eudista no se limita a una experiencia de fe individual. Se expresa en el compromiso con los demás y, especialmente, con quienes atraviesan situaciones de sufrimiento.

Amor, misericordia y compasión se convierten así en principios para afrontar una emergencia que ha dejado profundas afectaciones en diferentes regiones del país.

De la celebración a la acción

La conversación con el padre Bernal tuvo lugar inmediatamente después de la eucaristía, en un momento en el que la celebración religiosa se encontraba estrechamente vinculada con la situación que viven miles de familias afectadas por el terremoto.

A través de la campaña “Un Minuto por Colombia”, la Corporación Organización El Minuto de Dios ha concentrado esfuerzos en diferentes territorios, entre ellos Pereira, Quibdó, el norte del Valle del Cauca, Cali y Buenaventura.

La intervención contempla dos grandes etapas: una primera fase de atención humanitaria y una segunda etapa enfocada en la reconstrucción.

En Quibdó, uno de los proyectos ya estructurados contempla la construcción de 27 viviendas para familias que perdieron sus hogares.

La organización cuenta con experiencia en este tipo de emergencias. A lo largo de su historia ha participado en cerca de 30 intervenciones relacionadas con desastres, entre ellas la reconstrucción desarrollada en el Quindío después del terremoto de 1999.

Pereira, una historia que también toca al padre Bernal

La emergencia tiene además una dimensión personal para el vicepresidente de la Corporación Organización El Minuto de Dios.

El padre Camilo Bernal tiene raíces familiares en Pereira. Allí vivieron su abuela y sus bisabuelos, por lo que el impacto de la tragedia en el Eje Cafetero y el occidente colombiano tiene para él una dimensión que trasciende la responsabilidad institucional.

Desde esa perspectiva, la solidaridad no puede entenderse únicamente como una respuesta momentánea ante una emergencia. El reto es acompañar a las comunidades durante el proceso completo de recuperación.

“La confianza” es, para el sacerdote, uno de los principales motores de esta tarea. La confianza de los colombianos que realizan aportes y permiten que la organización pueda convertir esos recursos en ayuda para las familias afectadas.

Padre Camilo Bernal, cjm. Vicepresidente de la Corporación Organización El Minuto Dios.

Reconstruir también significa recuperar la esperanza

Las jornadas de atención a la emergencia han significado largas horas de trabajo. El padre Bernal ha estado involucrado directamente en la gestión de donaciones y en la coordinación de ayudas, atendiendo comunicaciones desde primeras horas de la mañana hasta entrada la noche.

En esta respuesta también han participado estudiantes de UNIMINUTO y de los colegios de la obra, cuya solidaridad ha sido destacada por los responsables de la campaña.

El desafío que viene ahora es aún mayor: mantener la solidaridad cuando la emergencia deje de ocupar los titulares y comience una etapa de reconstrucción que puede extenderse durante meses.

La celebración en el templo de San Juan Eudes dejó así un mensaje que conecta directamente la espiritualidad con la acción. La fe celebrada en el altar encuentra su expresión concreta cuando se convierte en servicio para quienes están enfrentando el dolor y la pérdida.

Al concluir la jornada, el padre Camilo Bernal expresó un deseo que resume el espíritu de la celebración: “Que la bendición de Dios venga sobre nosotros y permanezca para siempre”.

Una bendición que, frente a la tragedia, se traduce en una tarea concreta: acompañar, servir y ayudar a reconstruir.

Porque para la obra Minuto de Dios, el legado de San Juan Eudes sigue vigente allí donde más se necesita: nadie se quede sin servir.

| Nota del editor *

Si usted tiene algo para decir sobre esta publicación, escriba un correo a: jorge.perez@uniminuto.edu

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