En Soacha, al sur de Bogotá, un grupo de estudiantes de bachillerato del semillero de investigación del Colegio Minuto de Dios en Ciudad Verde logró desarrollar un arnés equipado con una cámara y programado en lenguaje Python. ¿Su objetivo? Reconocer objetos en el entorno mediante inteligencia artificial y transmitir esta información por audio a personas con discapacidad visual.
Lo que podría parecer un avanzado proyecto universitario es, en realidad, el fruto de un cambio de paradigma en las aulas desde la primera infancia, “Investigar es explorar, conocer y crear”, explica Guadalupe Garnica, Líder unidad de investigación y desarrollo sostenible de la Corporación Educativa Minuto de Dios (CEMID), una red que agrupa a 27 colegios (26 en Colombia y uno en Perú). Garnica detalló en RenovAcción Social Sostenible cómo están buscando desmantelar la educación tradicional que, históricamente, ha frenado la curiosidad innata de los niños.
El fin del “estudiante aburrido”
Durante décadas, el modelo educativo tradicional en gran parte de América Latina penalizó al estudiante que hacía demasiadas preguntas, se buscaba silencio, atención pasiva y repetición, Garnica señala que la rigidez metodológica suele aterrorizar a los jóvenes y apagar su curiosidad, para combatir esto, la CEMID ha implementado metodologías activas y ágiles que transforman el aula. El objetivo es claro: dejar de ver a los niños curiosos como un problema disciplinario y empezar a verlos como investigadores en potencia.
Una de las grandes transformaciones está en la forma de evaluar, los densos y muchas veces aburridos trabajos escritos están siendo reemplazados por “productos divergentes de divulgación”. “Si un estudiante investiga un fenómeno científico o social, ahora puede presentar sus hallazgos a través de un cuento, un podcast o un video”, afirma la docente investigadora.
Esta flexibilidad permite que la información llegue a la comunidad de manera efectiva, evitando que el conocimiento quede “atrapado en el cajón de la profesora”.

Pantallas y Python en lugar de prohibiciones
Frente al dilema global sobre si prohibir o no los teléfonos inteligentes en las escuelas, el enfoque de estos colegios es de apropiación, pues entiende que los niños y jóvenes son “nativos digitales”, por eso los colegios de la Obra Minuto de Dios no satanizan las plataformas.
A través del uso de simuladores educativos y herramientas de inteligencia artificial, los estudiantes aprenden a construir sus propios recursos. El proyecto del arnés en Soacha es el ejemplo más claro: los jóvenes no solo consumieron tecnología, sino que aprendieron a programar a la inteligencia artificial para que reconociera elementos cotidianos (como un cepillo de dientes o un billete) y asistiera a una población vulnerable.
La naturaleza como sujeto de derechos
Pero la revolución no es solo tecnológica, también es ambiental y ciudadana, la curiosidad que se fomenta en las aulas se dirige hacia la resolución de problemas reales del territorio.
Desde los más pequeños, a través del trabajo en huertas escolares y programas de reciclaje, hasta los más grandes en los Proyectos Ambientales Escolares (PRAE), se busca un cambio filosófico profundo: dejar de ver a la naturaleza desde el utilitarismo (protegerla solo porque necesitamos sus recursos) para empezar a entenderla y respetarla como un sujeto de derechos.
En el fondo, la propuesta que explica Garnica plantea una pregunta fundamental para el futuro de la educación en la región: ¿Estamos educando a los jóvenes para que pasen exámenes o para que, impulsados por el asombro y armados con la tecnología, transformen la sociedad en la que viven?
La entrevista con los estudiantes inventores quedó programada para una siguiente emisión, por lo pronto escuche la entrevista con Guadalupe a continuación:
Si quiere profundizar el día a día de las acciones de la Obra de El Minuto de Dios, escuche de lunes a viernes de 11 a 12 del día el programa de radio RenovAcción por Emisora Minuto de Dios 107.9 FM en Bogotá y UNIMINUTO Radio 1430 AM en Bogotá, también en UNIMINUTORadio.com.co








