Por: Juan David Quevedo
La programación de la Filbo permite que personas con discapacidad, adultos mayores y poblaciones vulnerables participen en la Feria Internacional del Libro de Bogotá 2026.
Desde el centro de la ciudad, lejos del recinto principal de la feria, la directora de La Fuga, Blanca Andrea Sánchez, presentó Filbo Incluyente, una propuesta que busca que más personas puedan vivir la experiencia de la Feria del Libro y acceder a actividades culturales en condiciones más abiertas.
La iniciativa se desarrolla en la Fundación Gilberto Alzate Avendaño y tiene actividades como talleres, conversatorios y presentaciones de libros. La diferencia está en cómo se adaptan: hay interpretación en lengua de señas, libros en braille y materiales con audio descripción. También participan editoriales que trabajan en formatos accesibles, lo que permite que la lectura llegue a más personas desde distintas formas.

Sánchez explicó que la idea es que personas que normalmente no acceden a estos espacios también puedan participar de la programación cultural, habló puntualmente de adultos mayores, personas con discapacidad y ciudadanos que habitan o están en riesgo de habitar la calle. Según indicó, el objetivo es que todos puedan disfrutar de la feria, sin importar sus condiciones.
La agenda incluye 25 actividades entre el 21 de abril y el 4 de mayo. Hay recorridos por librerías del centro de Bogotá, talleres y encuentros con autores. Uno de los espacios es el recorrido por el “corazón literario” de la ciudad, donde las personas visitan librerías tradicionales, recorren distintos puntos del centro y participan en dinámicas durante el trayecto.
También se realizan talleres como “Leer, mirar y dibujar el oso andino”, dirigido a niños y adultos mayores. Este espacio propone trabajar la ilustración a partir de una especie propia de la región andina y, al mismo tiempo, acercar a los participantes a temas relacionados con el entorno natural.

A esto se suma la presentación del libro Ucumarí, de la autora Tatiana Duplat, que fue desarrollado en varios formatos para que pueda ser leído de diferentes maneras. El proyecto incluye versiones accesibles y una adaptación musical en la que el contenido del libro se convierte en canciones.
La programación no se queda solo en este punto del centro. Según explicó Sánchez, actividades relacionadas con la feria han llegado a hogares de atención social, espacios dirigidos a jóvenes y lugares donde se atiende a personas en situación de calle. Allí también se desarrollan encuentros alrededor de la lectura y la literatura.
Entre los eventos que destacó se encuentran las actividades realizadas en espacio público con la Fundación Rafael Pombo, donde se trabaja con niños a partir de la literatura infantil. También resaltó el trabajo alrededor de Ucumarí y el conversatorio del periodista Nicolás Samper, que aborda el fútbol como parte de la historia del país y su relación con distintos momentos sociales.
Todas las actividades son de entrada libre.








