Colombia, 13 de abril de 2026 – La extorsión telefónica continúa siendo uno de los delitos más persistentes en Colombia, y gran parte de estas llamadas provienen de los centros penitenciarios. Aunque las autoridades reportan una leve disminución en los casos durante 2026, la realidad es que casi la mitad de las denuncias tienen su origen en las cárceles, donde el acceso a tarjetas SIM sin control ha permitido que los delincuentes operen con facilidad y anonimato.
El representante Julio César Triana, del partido Cambio Radical, presentó un proyecto de ley que busca cerrar esta brecha. La iniciativa plantea que la compra de una tarjeta SIM solo pueda realizarse mediante un registro biométrico —como huellas digitales o reconocimiento facial— acompañado de la documentación completa del usuario. Con ello se pretende eliminar la práctica de adquirir líneas prepago sin dejar rastro, un mecanismo que ha sido aprovechado para cometer extorsiones masivas.
El proyecto también contempla la creación de un registro nacional unificado, al que tendría acceso la Fiscalía y otras autoridades competentes, con el fin de rastrear de manera más efectiva las comunicaciones sospechosas. Además, se propone que los ciudadanos reciban alertas cuando sean contactados desde números asociados a cárceles, lo que permitiría identificar de inmediato posibles intentos de extorsión.
Las cifras demuestran la urgencia de la medida. En departamentos como Huila, el fenómeno se ha disparado: en 2024 se registró un aumento del 281 % en los casos de extorsión respecto al año anterior, golpeando con fuerza a comerciantes y familias. Aunque en 2026 se reportó una reducción nacional del 4 %, la magnitud del problema exige soluciones estructurales.
De aprobarse, esta ley marcaría un cambio significativo en la forma en que se comercializan las tarjetas SIM en el país. No solo se busca proteger a los ciudadanos de las llamadas extorsivas, sino también fortalecer la confianza en los sistemas de telecomunicaciones y cerrar un canal que por años ha sido aprovechado por organizaciones criminales.








