En Arabia Saudita ya se han ejecutado a 43 personas en estos primeros meses de lo que va recorrido el presente año. El más reciente un hombre sirio que fue condenado a muerte el 13 de marzo por contrabando de pastillas de anfetamina.

Las ejecuciones en Arabia Saudita generalmente implican una decapitación pública por la mañana, aunque también puede haber una crucifixión si el régimen desea exhibir el cuerpo.

Hasta ahora, 21 personas han sido decapitadas por delitos de drogas. Pero otros delitos que conllevan la pena de muerte incluyen el adulterio, la renuncia al Islam, la traición, el espionaje, el robo, así como el asesinato, el terrorismo, la violación o el espionaje.

En Arabia Saudita desde 2014, se han realizado aproximadamente 700 ejecuciones. un promedio de 13 personas al mes. Aún así está detrás de China e Irán, donde en 2018 fueron ejecutadas entre 249 y 285 personas, respectivamente. En cuarto y quinto lugar están Iraq y Pakistán.

Según cifras recopiladas por grupos de derechos humanos como Death Penalty Worldwide, Amnistía Internacional y Human Rights Watch, el número de ejecuciones se ha duplicado desde que el príncipe heredero Mohamed bin Salman asumió el poder en junio de 2017.

33 personas fueron condenadas a muerte entre junio de 2017 y marzo de 2018, casi la mitad de las víctimas fueron migrantes pobres, en su mayoría procedentes del Asia meridional, que a menudo se ven presionados a traficar drogas para sobrevivir

En enero de 2016, fueron asesinadas 47 personas en un día en 12 provincias diferentes, después de haber sido condenadas por delitos de terrorismo. Fue la ronda de ejecuciones más grande de Arabia Saudita desde 1980, cuando 63 rebeldes fueron ejecutados por apoderarse de la Gran Mezquita de La Meca.