Durante una visita a las pruebas, el alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, destacó que el proyecto está cumpliendo los cronogramas establecidos y recordó que una de las decisiones más importantes de su administración fue mantener el diseño original del metro elevado para evitar retrasos adicionales.
“Hace más de dos años nos comprometimos a que los primeros trenes empezarían a subir el viaducto en mayo de 2026. Estamos en mayo y ya arrancan las pruebas. Estamos cumpliendo los plazos, algo que no es común en proyectos de esta magnitud”, afirmó el mandatario.
La fase de pruebas coincide con los avances reportados recientemente por medios económicos nacionales, que han destacado el inicio de la circulación autónoma de los trenes y el cumplimiento de las metas constructivas previstas para este año.
Un proyecto que sigue avanzando

Según explicó Galán, aunque algunos frentes de obra presentan ritmos distintos, especialmente en sectores como la avenida Caracas y el centro de la ciudad, el proyecto se mantiene dentro del cronograma general establecido desde el inicio.
El alcalde señaló que la meta para finales de 2026 es alcanzar la terminación completa del viaducto y avanzar significativamente en la infraestructura férrea que permitirá la circulación continua de los trenes. También indicó que actualmente hay 11 trenes en el país y que los 19 restantes llegarán durante lo que queda del año.
Asimismo, reconoció que uno de los componentes que requiere aceleración es el espacio público asociado a las estaciones y corredores del sistema, aunque aseguró que existen planes para recuperar los tiempos necesarios y garantizar el cumplimiento de los cronogramas.
Pruebas satisfactorias y tecnología de última generación
Por su parte, el gerente de la Empresa Metro de Bogotá, Leonidas Narváez, calificó como altamente satisfactorios los resultados obtenidos durante las primeras pruebas dinámicas del sistema.
El directivo explicó que el movimiento inicial del tren es el resultado de la integración de múltiples componentes, entre ellos la obra civil, la infraestructura ferroviaria, el sistema energético y la fabricación del material rodante.
“El tren ya se está moviendo de manera autónoma, alimentado a través del tercer riel de energía eléctrica”,
indicó Narváez, quien precisó que las pruebas iniciales se realizaron a una velocidad de 10 kilómetros por hora debido a las condiciones de seguridad requeridas para esta etapa.
Las pruebas contemplan un recorrido acumulado de 2.500 kilómetros antes de la entrada en servicio comercial. Durante este proceso, los trenes aumentarán progresivamente su velocidad y nivel de automatización hasta alcanzar el grado de operación completamente automatizado previsto para el sistema.
Cuando el metro entre en funcionamiento, se espera que alcance velocidades máximas de hasta 80 kilómetros por hora entre estaciones y una velocidad promedio de 42 kilómetros por hora a lo largo de toda la línea. Esto permitirá recorrer el trayecto completo entre la primera y la última estación en aproximadamente 27 minutos.
Más del 98 % de satisfacción en las pruebas
De acuerdo con el gerente de la Empresa Metro de Bogotá, los resultados preliminares han superado las expectativas técnicas.
Aunque durante las pruebas se realizan verificaciones permanentes y ajustes propios de cualquier sistema ferroviario en fase de validación, Narváez aseguró que la integración de los distintos componentes del proyecto alcanzó niveles de satisfacción superiores al 98 %.
Integración con TransMilenio y Regiotram
Uno de los aspectos más importantes para los futuros usuarios será la integración entre los distintos modos de transporte.
El gerente del Metro explicó que la Primera Línea se incorporará plenamente al Sistema Integrado de Transporte de Bogotá, permitiendo que los pasajeros puedan utilizar una única tarjeta para realizar transbordos entre Metro y TransMilenio dentro de una ventana de tiempo que aún está siendo definida. El objetivo es que el usuario no tenga que pagar una nueva tarifa al cambiar de sistema.
Por su parte, Galán destacó la importancia de la futura conexión con el proyecto ferroviario Regiotram de Occidente. Según explicó, la integración se realizará principalmente en el sector de la Estación Central, donde confluirán Metro, TransMilenio y el sistema regional de trenes, facilitando los desplazamientos entre Bogotá y los municipios de la Sabana Occidente.
“Bogotá, modo Metro”
Más allá de la infraestructura, la Empresa Metro de Bogotá busca promover una cultura ciudadana asociada al nuevo sistema de transporte.
Bajo el concepto “Bogotá, modo Metro”, la entidad pretende fomentar el cuidado de los trenes y estaciones, así como la apropiación ciudadana de una obra que transformará la movilidad de la capital.
“Queremos que la gente se apropie del sistema, que lo cuide y lo proteja, porque será un beneficio para millones de personas”, expresó Narváez.
Con los primeros trenes ya en movimiento y las pruebas técnicas avanzando de acuerdo con lo previsto, Bogotá comienza a acercarse a un momento histórico: la entrada en operación de su primera línea de metro, un proyecto que promete transformar la movilidad urbana y reducir significativamente los tiempos de desplazamiento para más de un millón de pasajeros diarios.








