El especialista y profesor de geociencias de la Universidad Nacional, Carlos Alberto Vargas, explicó que el evento telúrico de esta jornada obliga a revisar de inmediato los antecedentes sísmicos de la región andina. Al recordar emergencias pasadas, el experto enfatizó que “el terremoto de Pereira en 1999 demostró las fallas estructurales que debemos corregir con urgencia”. Este tipo de eventos históricos ilustra con claridad el peligro que sufren las viviendas y edificios que no cuentan con diseños adecuados.
La revisión técnica también incluyó otros episodios clave en el historial sismológico del occidente colombiano. Según el especialista en gestión del riesgo, “el sismo registrado en Pereira en 1995 dejó lecciones operativas que transformaron la ingeniería local”. El análisis de estos datos pasados resulta indispensable para entender la intensidad de los movimientos actuales y ajustar las herramientas de medición en todo el territorio.

Frente a la sacudida vivida hoy, el invitado hizo un llamado directo a priorizar el cumplimiento estricto de la normativa de construcción en cada municipio. El experto insistió durante su intervención en que “no son los sismos los que causan las víctimas, sino el colapso de las edificaciones mal diseñadas”. Esta premisa científica refuerza la necesidad de fiscalizar las obras para evitar tragedias durante futuros temblores.
Para cerrar la jornada de divulgación, se destacó la urgencia de fortalecer los sistemas de prevención y respuesta técnica a nivel nacional. El sismólogo concluyó que “la rigurosidad en el análisis de datos sísmicos es la única vía para proyectar ciudades verdaderamente seguras”. La información recopilada tras el temblor de hoy servirá de insumo para tomar mejores decisiones en materia de infraestructura.








