El programa RenovAcción Social Sostenible entregó este lunes 10 de agosto de 2026 una emisión de interés comunitario y servicio informativo. La jornada estuvo marcada por el testimonio de Francy Olarte, beneficiaria del la Obra El Minuto de Dios, quien compartió cómo la gestión social ha transformado la vida de su familia luego del desastre sucedido en estos municipios de Cundinamarca durante el año pasado.
La voz de Olarte abrió el espacio mostrando el rostro humano del trabajo comunitario y la autogestión en el territorio. Su relato detalló cómo las iniciativas de vivienda y acompañamiento integral le permitieron construir un entorno digno y seguro frente a las adversidades económicas. Su presencia recordó que el fortalecimiento del tejido social es la base principal para que las familias vulnerables puedan salir adelante en momentos de crisis. Durante la entrega de las donaciones, los habitantes manifestaron la urgencia de mantener el acompañamiento en las zonas rurales. Francy Olarte, una de las principales beneficiadas en la jornada, afirmó que “estos apoyos nos devuelven la tranquilidad para empezar de nuevo con nuestras familias”. Su testimonio refleja el sentir de una comunidad que busca recuperarse tras el impacto de los eventos naturales.
El esquema de atención humanitaria integró evaluaciones previas sobre el estado de la infraestructura en cada vereda golpeada. Las misiones de campo se aseguraban que “cada paquete entregado respondiera a las verdaderas prioridades de los damnificados”. Este método permitió optimizar la distribución de los elementos y evitar duplicidades en el registro de los damnificados.
A esta valiosa experiencia se sumó la intervención del sismólogo y profesor de Geociencias de la Universidad Nacional de Colombia, Carlos Alberto Vargas, quien aportó el rigor técnico y científico necesario tras el evento telúrico. Durante la entrevista, el profesor Vargas fue enfático al situar la emergencia en un contexto regional amplio: “Si revisamos el historial sísmico de zonas vulnerables como Armenia y Pereira, la lección es clara: el riesgo tectónico en la región Eje Cafetero y sus alrededores es permanente y exige infraestructuras sismo resistentes sin margen de error”. Su análisis complementó la historia de la beneficiaria, evidenciando que la vivienda digna y la seguridad estructural deben ir de la mano.



Finalmente, estos aprendizajes ratifican el compromiso con la reconstrucción del tejido social en Cundinamarca. La articulación con los pobladores locales permitió que el trabajo en terreno fuera transparente y eficiente en todas las etapas. La presencia permanente en Paratebueno y Medina representa la base de un plan integral diseñado para enfrentar futuras eventualidades.








