¿The Mandalorian and Grogu está a la altura?

la película que reaviva la chispa galáctica, pensada en los fans

El regreso de Star Wars a las salas de cine traía consigo una sombra de duda. Después de tanto tiempo acostumbrados al ritmo de Disney+, el desafío para Jon Favreau y Dave Filoni era enorme; demostrar que The Mandalorian and Grogu tenía la escala, el peso y la justificación para estar en la pantalla grande, esquivando el peligro de parecer simplemente una tanda de episodios de televisión unidos a la fuerza.

Favreau entendió el encargo a la perfección y nos regala una dosis pura de nostalgia, aventura pulp y acción non-stop diseñada para disfrutarse con una sala llena de fans aplaudiendo en IMAX.

- Patrocinado -

Lo mejor de todo es que, aunque no te hayas metido un maratón de las tres temporadas de la serie, la película funciona. Es un western galáctico autocontenido con una misión clara. El ritmo es frenético: persecuciones, criaturas nuevas, combates y escenarios espectaculares que no te dejan ni respirar. Es la energía del Star Wars clásico en su estado más puro.

Prepárate, porque la evolución de Grogu es de lo mejor de la película. Se acabó eso de ver al “pequeño verdoso” como un recurso tierno que solo toma sopa y espera a ser rescatado. En esta aventura, Grogu toma las riendas. Tras pasar por el entrenamiento Jedi y abrazar el camino mandaloriano, el pequeño se convierte en un miembro activo del equipo.

La dinámica con Din Djarin sigue siendo el alma de la película, pero ha mutado de una relación de “protector y criatura indefensa” a una de mentor y aprendiz. Ese cambio de aire refresca la fórmula por completo y evita que la dinámica se sienta estancada. Prepárense, porque el público va a perder la cabeza con varias de sus escenas.

El Imperio siempre está moviendo los hilos, y los tráilers nos habían prometido un juego de misterio muy interesante con esa “baraja” de líderes del Remanente Imperial. Lamentablemente, aquí es donde la película flaquea.

La resolución del villano misterioso se siente un poco anticlimática. Al apostar por una historia tan independiente y autocontenida, se pierde la oportunidad de dar un golpe sobre el tablero galáctico que cambie las reglas del juego. Si ibas al cine esperando la gran revelación que conecte con el futuro cinematográfico de la saga, la resolución te va a dejar un sabor agridulce.

A pesar de que el villano no termine de romperla, los efectos prácticos, las maquetas y el amor por la vieja escuela le devuelven a Star Wars esa textura táctil y real que tanto extrañábamos.

The Mandalorian and Grogu no viene a reinventar la rueda ni a sobrecargar el universo de subtramas complejas. Viene a recordarnos por qué nos enamoramos de esta galaxia: por la emoción sencilla, la acción espectacular y la complicidad de un cazarrecompensas y su aprendiz.

Vayan buscando su sala de cine más grande, porque esta aventura merece vivirse en comunidad. ¡Y que la Fuerza los acompañe!

| Nota del editor *

Si usted tiene algo para decir sobre esta publicación, escriba un correo a: jorge.perez@uniminuto.edu

Otros contenidos

Contenidos populares