Al cumplirse tres meses de la salida de Nicolás Maduro del poder, la transición política en Venezuela enfrenta importantes desafíos a nivel económico, institucional y geopolítico. Así lo muestra una reciente encuesta a diversos expertos internacionales del Social Research Center, que identifica como principales retos para el liderazgo de Delcy Rodríguez en los próximos meses la estabilización económica, la consolidación de legitimidad política y el manejo de relaciones internacionales en un marco de acercamiento pragmático entre Venezuela y actores clave como Estados Unidos.
A nivel económico, los especialistas coinciden en que el principal desafío será lograr una estabilización macroeconómica y cambiaria en un contexto de alta dependencia del petróleo, presiones inflacionarias y limitada capacidad de crecimiento. Sin embargo, algunos de los consultados no anticipan cambios notables en la economía para este año.
“A falta de una arquitectura política mínimamente creíble, es probable que la economía permanezca en una fase de recuperación insuficiente, ya que Venezuela ha requerido durante mucho tiempo soluciones estructuralmente óptimas en lugar de ajustes temporales”, señaló el economista Gabriel Alejandro Velásquez.
Por ahora, el gobierno interino de Delcy Rodríguez ha impulsado la reforma de la ley de hidrocarburos, vigente desde hace décadas, mientras que la Asamblea Nacional aprobó una nueva ley minera. Ambas medidas reflejan un intento por reconfigurar el marco regulatorio de sectores estratégicos y generar condiciones más favorables para la inversión.
En el ámbito político, la consolidación de legitimidad se perfiló como otro de los principales retos del gobierno de Delcy Rodríguez. Los expertos destacaron la importancia de generar consensos internos en medio de la polarización, así como de abrir canales de negociación con la oposición y otros actores sociales.
En ese sentido, Angela Serrano, especialista en comercio internacional, destacó que el mayor desafío sería lograr legitimidad política tanto interna como internacional. “Todo esto dependerá también de los acuerdos internacionales que se puedan mantener y de la capacidad de generar confianza”, recalcó.
En el plano internacional, los expertos consultados identificaron una tendencia hacia relaciones más pragmáticas, especialmente con actores como Estados Unidos, en las que los intereses económicos y energéticos podrían prevalecer sobre las diferencias ideológicas. En este sentido, varios especialistas aseguraron que la evolución de este vínculo estará marcada por la posibilidad de seguir flexibilizando las sanciones previamente impuestas, como ya se ha evidenciado en las últimas semanas.
Asimismo, afirmaron que este escenario podría reconfigurar el equilibrio político tanto interno como regional, con países como Cuba y Nicaragua manteniendo posturas de resistencia frente a Estados Unidos, y naciones como Brasil, México y Colombia inclinándose a privilegiar salidas diplomáticas orientadas a la estabilidad.
En este contexto, la dimensión migratoria adquiere especial relevancia, considerando que países como Colombia, Brasil, Perú, Chile y Ecuador se han consolidado como los principales destinos de la diáspora venezolana, lo que añade presión a los gobiernos de la región y refuerza la necesidad de soluciones que prioricen una estabilidad sostenida.
“La geopolítica se transformará, impulsada por un pragmatismo que podría generar nuevas dinámicas de desarrollo y cooperación, aunque también podría tensionar los principios democráticos”, añadió el académico y economista Francisco Contreras.
Así pues, los resultados de la consulta muestran que Venezuela atraviesa un escenario determinante, pero complejo, en el que las decisiones y medidas que se adopten en el corto plazo serán clave para su reconfiguración en los próximos meses y años.








