Los colores no existían en la televisión nacional. La escala de grises perfectamente definida elevaba la calidad de imagen de distintas producciones extranjeras y colombianas de la época.

Era en 1979 y las familias se reunían en la sala para comer, ver noticias, novelas, entre otras producciones.

Colombia se alistaba para empezar la memorable década de los 80, y antes de dar ese salto en el tiempo, un Jairo Alonso Vargas presentaba lo último en “guarachas”: un televisor a color de la marcha Sharp que vendía a 19 meses y sin cuota inicial, la Automotora Grancolombiana.

Vestido con traje Everfit de la época, Jairo luce muy elegante con corbata y reloj de cuero en el brazo izquierdo. Entonces Alonso mira fijamente y con seguridad anuncia frente a la cámara: –

“Este será uno de los últimos comerciales a blanco y negro porque…”

Luego hay una transición con una voz de fondo que grita:

-“¡Llegó gran color!”

El resto del comercial no se lo contamos porque queremos que usted lo vea. Pero sin duda, el anuncio es un registro que queda para recordar a uno de los locutores y presentadores más populares del país.