La obra, estrenada en 2023, sigue llenando salas en este 2026 mientras deja preguntas incómodas sobre memoria, identidad y lo que realmente nos define.
Fabio Rubiano, dramaturgo reconocido por sus actuaciones en teatro, cine y televisión, pero también por sus escritos, sumó un éxito más a su historia en las tablas con la llegada de “25 cosas”, presentada por primera vez en 2023. Una comedia que en sus líneas deja entrever escenarios, conflictos y narrativas políticas que atraviesan a Colombia. Su gran acogida ha ocasionado que, aún hoy, siga llenando las sillas en cada función; y no es para menos: la audiencia llega con una expectativa que termina quedándose corta ante el acto de arte que presencian.

Con actuaciones de Jacques Toukhmanian, Julián Román, Liliana Escobar y la misma Marcela Valencia, la escena transcurre alrededor de 25 cosas —y de ahí su nombre—: objetos que, en medio de una interacción con el público, buscan ayudar a la protagonista a reconstruir su memoria.
Elián, interpretada por la actriz Marcela Valencia, se ve enfrentada en cada escena a confrontaciones con sus familiares, quienes buscan, en cada oportunidad, hacer que vuelva a ser la mujer tradicional que la llevó a convertirse en referente en los medios y en espacios afines a sus ideales.
“Le dejo la inquietud al público porque puede ser que sea la misma persona. O no”, fueron las palabras que nos dio la protagonista en entrevista exclusiva con UNIMINUTO Radio, y que nos dejaron expectantes.
¿Hay algo oculto dentro de tanta risa? De lo mucho que hay por destacar, resalta la manera nada sutil en las acciones, y tan directa en el libreto, de generar incomodidad en la audiencia. La obra no se limita a entretener: instala preguntas que quedan dando vueltas incluso después de que cae el telón.

¿Muchas de nuestras convicciones están condicionadas por lo que recordamos —o por lo que decidimos olvidar— tanto como país y como personas? Si reconstruyes tu vida a partir de relatos ajenos y objetos, ¿estás recordando o inventando? Incluso tú mismo: si sostienes una versión de ti que no deseas ser, construida solo para encajar hasta que la desinhibición te delata… ¿entonces tu identidad es realmente tuya o depende de la percepción que has dado o han asumido quienes te rodean?
Y en medio de esa reconstrucción fragmentada, surge una inquietud que va más allá del escenario: ¿perder la memoria es solo un conflicto individual o también una metáfora de la memoria selectiva que ha tenido Colombia?








