El cambio de mando en Colombia vuelve a estar en el centro del debate público por la comparación presupuestal entre el gobierno saliente y el entrante. El contraste entre los costos de la posesión de Gustavo Petro en 2022 y la de Abelardo de la Espriella en 2026 refleja dos puestas en escena de alto valor. Detrás de cada cifra se esconden narrativas políticas y enfoques logísticos totalmente opuestos.
En agosto de 2022, la llegada al poder del presidente Petro alcanzó un costo total cercano a los $5.071 millones de pesos ($6.724 millones de pesos ajustados a precios de 2026). Este monto incluyó los contratos de Plaza Mayor para la logística masiva y la producción técnica televisiva a cargo de RTVC. El evento se caracterizó por tomar la Plaza de Bolívar y varias plazas públicas en el resto del país con muestras culturales.
Por su parte, los contratos firmados para la transmisión de mando de Abelardo de la Espriella en este 2026 ascienden a $5.950 millones de pesos. El rubro financia un despliegue técnico de alta fidelidad, un esquema de seguridad de alta intensidad y la señal nacional. El acto marca además un cambio logístico al trasladar el centro de operaciones a un recinto cerrado en Cali, la Universidad Santiago de Cali.
Es clave precisar que ambas cifras representan el costo global e integral de las posesiones, sumando tanto la logística de campo como la transmisión por televisión. Al comparar estos montos a precios constantes, los $6.724 millones ajustados de 2022 superan los $5.950 millones presupuestados para 2026, lo que representa un ahorro real cercano al 11,5 %.
La diferencia de cifras evidencia cómo cada gobierno concibe la puesta en escena del cambio de poder institucional en el país. Mientras Petro apostó por un despliegue masivo y descentralizado en calles de diversas regiones, De la Espriella priorizó la concentración en un recinto de alta seguridad con producción televisiva.








