El legado verde de la Chirimoya

El uso de plaguicidas sintéticos ha generado preocupación por sus efectos sobre los ecosistemas. Frente a este problema, investigadores de la Universidad Nacional de Tucumán estudian compuestos naturales presentes en las plantas como posibles alternativas para el control de plagas.

Parte II.  El costo ambiental de los plaguicidas y la búsqueda de alternativas

Por: Camila Andrea Ramírez Triana

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Según un estudio publicado por la revista especializada Biology Letters, la mariposa xerces azul de un color celeste iridiscente intenso, y apenas tres centímetros de longitud, fue vista por última vez en San Francisco a principios de la década de 1940.

Esta especie se extinguió a causa del uso de pesticidas que destruyeron su hábitat natural en favor de la agricultura y ganadería en Estados Unidos. A partir de esto, es considerada la primera especie extinta por el hombre.

Y es que el uso de los plaguicidas se remonta justamente al periodo que comprende de 1939 a 1945, en el que se desarrolló la Segunda Guerra Mundial. En medio de este conflicto surgió la necesidad de investigar alternativas para proteger a los soldados del mosquito transmisor del tifus, enfermedad que se propagaba por el contacto directo con las pulgas infectadas.

La práctica de estos estudios dio como resultado el DDT (diclorodifeniltricloroetano), una sustancia con cloro en su molécula que, al cabo de unos días, sin estudios previos fue utilizada de forma masiva, y poco tiempo después se conoció como una “sustancia milagrosa” debido a su bajo costo, potencia y ausencia de riesgo aparente, alcanzando una producción estimada de 125 a 600 millones de libras.

Años más tarde, se convirtió en un plaguicida con alto renombre entre los agricultores debido a su elevada resistencia a la degradación. Con todo, se desconoció que la sustancia aplicada a amplias hectáreas y ecosistemas enteros generaba un impacto mortal difícil de erradicar, puesto que uno de sus peligros más destacados es su afinidad por las grasas presentes en los organismos vivos, lo que dio como resultado una acumulación significativa.

Además, la sustancia es capaz de viajar largas distancias al evaporarse en climas cálidos e impactar en zonas más frías, pues tiene gran adaptabilidad en estado de condensación.

La bióloga Rachel Carson, en 1962, alertó al mundo entero sobre los efectos perjudiciales que significaba el uso intensivo de pesticidas en su libro “Primavera silenciosa”, donde describió el impacto ecológico que causaban productos como el DDT generado en este mismo periodo.

Sin embargo, esta conducta adoptada por la agricultura convencional ha crecido exponencialmente en el periodo de 1990 a 2021, pues, según datos de la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), en este último año, a nivel mundial los agricultores consumieron 3,54 millones de toneladas de sustancias activas.

Inclusive según lo registra “el Atlas de los pesticidas”, investigación publicada en el 2023 por la Fundación Heinrich-Böll-Stiftung, la ONG Amigos de la Tierra y la Red Europea contra los pesticidas España lidera el uso de pesticidas a nivel mundial, lo que significa casi una cuarta parte del total, pues en lo que comprende el año 2020 utilizó 75.774 toneladas, donde además están incluidos los químicos prohibidos por la Unión Europea por su alta peligrosidad.

No suficiente con ello, se vienen trabajando pesticidas ilegales y falsificados, que representan el 14 por ciento del mercado de la Unión Europea.

Aunque bien es cierto que el uso de estos pesticidas responde a la pérdida de cosechas que históricamente ha desencadenado en hambruna mundial, esta solución trae consigo otro tipo de consecuencias sobre el medio ambiente como la eutrofización de las aguas, que consiste en la contaminación de agua potable por el exceso de nutrientes, principalmente nitrógeno y fósforo, lo cual tiene que ver con que los pesticidas que registran mayores ventas son el glifosato, el paraquat, la atrazina y los neonicotinoides.

Estos productos corresponden a aquellos pesticidas que registran mayores niveles de nitrógeno y fósforo, respectivamente. No obstante, esta conducta no está motivada únicamente por la conservación de riquezas medioambientales que ofrece el entorno en el que vivimos.

En el mundo, las grandes agroquímicas encargadas de este mercado ganan altas sumas de dinero a costa de pesticidas clasificados como “altamente peligrosos”, según lo registran datos publicados por Unearthed, organización periodística independiente financiada por Greenpeace, y la ONG suiza Ojo Público, “estos pesticidas representan el 12 por ciento de las ventas totales de plaguicidas en Alemania y el 11 por ciento en Francia, en Brasil esa cifra asciende al 49 por ciento y, en la India, al 59 por ciento”, inclusive, en este último el 60 por ciento de las muertes están vinculadas con la intoxicación por secuelas de estos químicos.

Esta misma investigación reveló que el tercio de las ventas de CropLife, gremio internacional del sector de insumos agrícolas, provenía de insumos químicos clasificados como altamente peligrosos para la salud, los animales y el medio ambiente. Pero, además dio a conocer públicamente que estos pesticidas altamente peligrosos (PAP) estaban siendo fabricados y exportados desde países miembros de la Unión Europea, con un total de 81 mil toneladas de insumos prohibidos.

De estas exportaciones, figuran como consumidores activos países pertenecientes al continente americano, siendo Brasil uno de los implicados con mayor consumo (10 mil toneladas) y seguido por México (3,5 mil).

Afectaciones del uso excesivo de químicos en el ambiente

Por su parte, en Argentina Adriana Neske, Miguel Gilabert, Federico Arrighi, Elena Cartagena, Federico Laime, José Ruiz Hidalgo, Alicia Bardón y Lilian Di Toto Blessing conforman el equipo de cátedra de Química Orgánica de la Facultad de Bioquímica, Química y Farmacia de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT), que trabaja por la sostenibilidad ambiental del mundo actual, debido al uso indiscriminado de fertilizantes y plaguicidas sintéticos en la producción agrícola.

Los investigadores han estudiado, durante alrededor de veinte años, el aprovechamiento de las sustancias químicas aisladas en laboratorios, como una solución que reduce la alteración de suelos e impacto en la salud de los seres vivos.

Impulsados por este interés, encontraron en las plantas una respuesta alentadora, puesto que sintetizan numerosas moléculas que le permiten trabajar como una superficie capaz de producir y almacenar compuestos químicos variados.

“El estudio de productos naturales es una rama de la química que aportó innumerables mejoras a la vida de las personas. Las plantas pueden considerarse pequeños laboratorios capaces de impulsar actividades biológicas que condujeron al desarrollo de fármacos, nutracéuticos o productos para el agro”, argumenta Neske, profesional en Química y docente de Química Orgánica en la Universidad Nacional de Tucumán.

La razón por la que la fruta presenta estos químicos radica en que las acetogeninas,sustancias extraídas de su semilla, trabajan como un mecanismo de defensa en las especies vegetales, lo que conlleva a que la chirimoya posea una riqueza capaz de ofrecer características que favorecen estudios minuciosos y prolongados desde la actividad farmacológica; es decir, procesos de modificación o tratamiento que se realizan para producir fármacos y asegurarse de que estos tengan reacciones positivas al contacto con la materia viva.

El aprovechamiento de estos organismos en la actividad científica ha demostrado la viabilidad de esta alternativa si se desea tratar complicaciones perjudiciales en el bienestar de los seres vivos.

Se refiere a este caso particular, en el que el epicentro del estudio se concentra en consultar alternativas naturales que se alinean con la conservación de las riquezas hídricas y territoriales que exige el agro a nivel mundial.

Entre las alternativas que estudia el equipo de la Universidad Nacional de Tucumán se encuentra la semilla de chirimoya, cuyos compuestos han despertado interés por su posible aplicación en el control de plagas.

Para mas información de Rizoma https://www.uniminutoradio.com.co/rizoma/

| Nota del editor *

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