Ante la proximidad de las elecciones presidenciales del 31 de mayo, la Conferencia Episcopal de Colombia emitió un fuerte pronunciamiento nacional. Los obispos recordaron que ejercer el voto va más allá de un derecho civil, pues se trata de un estricto deber moral y una alta expresión de caridad. En su mensaje, la institución invitó a la ciudadanía a realizar un juicio crítico, libre de fanatismos y de posturas radicales.
German Medina Acosta, obispo de Engativá, enfatizó que el voto de un ciudadano debe basarse en el análisis riguroso de los programas de gobierno y no en promesas de salvación. Indicó también que las urnas no están para elegir “salvadores”, sino planes viables que respeten la dignidad humana y la justicia social. Asimismo, hizo un llamado urgente a superar la polarización estéril que destruye la amistad en el país.
El obispo también fue claro al afirmar que “exhortamos a superar la polarización estéril; la polarización es el lenguaje de la división que impide la amistad social”, y abogó por dejar atrás los desacuerdos que no dejan crecer al país.
La Iglesia advirtió firmemente que ninguna elección legítima puede estar motivada o guiada por sentimientos como el odio, el miedo o la venganza. Se sostuvo que la política pierde su sentido original cuando busca el poder para perpetuar las exclusiones o favorecer intereses particulares. Para orientar a los electores, propusieron evaluar a los candidatos bajo tres criterios de vida, justicia y transparencia.
En el plano social, se instó a verificar qué propuestas garantizan la protección de los ciudadanos y de los líderes ambientales, además de cumplir los pactos de paz. El episcopado también demandó planes concretos para el campo y las ciudades que reduzcan la desigualdad económica. Al abordar la corrupción, la calificaron como una gangrena que roba el pan de los pobres.
Finalmente, se hizo invitación a un respaldo unánime hacia candidatos que cuenten con una probada integridad moral y ética en su vida pública. De cara a la solemnidad de Pentecostés del próximo 24 de mayo, invitaron a los fieles a unirse en una jornada intensiva de oración por el futuro de la nación. El objetivo es pedir por la reconciliación y la iluminación espiritual de todos los votantes.








