Hantavirus a bordo: el genoma que apunta a contagio entre pasajeros

Laboratorios internacionales hallan evidencia de transmisión persona a persona en el brote del MV Hondius.

Colombia, 11 de mayo 2026 – Un conjunto de análisis genómicos realizados en laboratorios de Sudáfrica, Suiza y Países Bajos aporta ahora evidencia que refuerza la hipótesis de transmisión entre personas en el brote detectado a bordo del crucero MV Hondius: las secuencias parciales y la única secuencia completa disponibles muestran una similitud tan estrecha entre los virus aislados de cinco pacientes que los investigadores consideran muy probable que, tras un salto inicial desde roedores a humanos, el patógeno se propagara de persona a persona dentro del barco. Los primeros casos detectados —un matrimonio que había viajado por el cono sur y que falleció en abril— encajaban con la idea de una introducción desde zonas donde circulan los ratones colilargos, reservorio conocido del hantavirus; la cronología de síntomas entre el resto de pasajeros y la ausencia de roedores documentados en el trayecto reforzaron esa reconstrucción epidemiológica, y ahora los datos genómicos la respaldan, aunque los expertos advierten que todavía hacen falta más pruebas para descartar por completo una exposición ambiental múltiple inicial. La secuenciación completa del virus aislado en Suiza confirmó que se trata de la variante Andes, y los análisis no detectaron reagrupamientos ni mutaciones de relevancia funcional: apenas se hallaron dos cambios puntuales sin impacto aparente en la biología del virus, y la cepa guarda una alta similitud con aislados humanos de Argentina de 1997 y 2018, lo que sugiere que no estamos ante una variante radicalmente nueva. Técnicamente, los laboratorios emplearon plataformas como Illumina y compartieron los archivos crudos para poder comparar con rigor, lo que permitió sortear las diferencias metodológicas y llegar a conclusiones sólidas pese a la limitación de disponer, por ahora, de pocas muestras completas. Desde el punto de vista diagnóstico, la confirmación de la presencia del hantavirus Andes en estas muestras respalda el uso de PCR específicas para esa variante y da confianza en que las pruebas actuales detectarán los casos; sin embargo, los investigadores insisten en que la secuenciación debe continuar para completar el mapa genético del brote y para aclarar si el matrimonio fue la única fuente inicial o si ambos se infectaron de forma simultánea en tierra. El episodio recuerda además la experiencia previa en la Patagonia, donde un brote con la misma variante demostró capacidad de transmisión humana y dejó decenas de afectados; por eso, la comunidad científica subraya la necesidad de combinar datos genómicos con estudios epidemiológicos detallados —rastreos de contactos, cronologías precisas y revisión de posibles exposiciones— antes de cerrar el caso. La respuesta internacional ha sido rápida en términos de intercambio científico, aunque la coordinación entre autoridades sanitarias y organismos locales ha mostrado tensiones en la gestión operativa; en lo estrictamente científico, la colaboración permitió acelerar los análisis y compartir resultados en plataformas abiertas para que otros equipos puedan validar y ampliar los hallazgos. Mientras continúan las investigaciones y se secuencian más muestras, el mensaje de los expertos es prudente pero claro: hay indicios sólidos que apuntan a transmisión entre personas en este brote, pero la confirmación definitiva exigirá más datos; en tanto, las autoridades sanitarias deben mantener la vigilancia, reforzar la detección temprana y comunicar con transparencia los avances para evitar alarmas innecesarias, al mismo tiempo, preparar respuestas clínicas y de salud pública adecuadas.

| Nota del editor *

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