Iberoamérica impulsa la “Cuádruple Hélice”: el ciudadano redefine el rumbo de la innovación

En el escenario de la Feria Internacional del Libro de Bogotá, uno de los encuentros culturales y académicos más relevantes de la región, se presentó la obra “La cuádruple hélice en acción: experiencias de vinculación entre la academia, el gobierno, la sociedad civil y la empresa privada en Iberoamérica”. Más que un libro, el texto se consolida como un manifiesto colectivo que evidencia un cambio estructural en la forma de concebir la innovación en América Latina y el mundo iberoamericano.

El proyecto, liderado por la red académica Redios, reúne a 18 instituciones de siete países —Perú, Brasil, Colombia, Ecuador, España, México y Costa Rica— y documenta experiencias concretas donde la innovación deja de ser un proceso exclusivo de expertos para convertirse en una construcción compartida con la ciudadanía.

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De la Triple a la Cuádruple Hélice: una transformación necesaria

Durante décadas, el modelo de innovación dominante fue el de la Triple Hélice: la articulación entre universidad, empresa y Estado. Sin embargo, esta estructura ha demostrado ser insuficiente para responder a las complejidades sociales contemporáneas.

La propuesta de la Cuádruple Hélice introduce un cambio de paradigma: incorpora a la sociedad civil como actor central, no como beneficiario pasivo, sino como cocreador de soluciones. En palabras de los autores, el ciudadano aporta el conocimiento del territorio, las problemáticas reales y las dinámicas culturales que muchas veces escapan a los enfoques institucionales.

Fernando Daniels, uno de los compiladores, señaló que uno de los principales desafíos en la región es superar las barreras de lenguaje y objetivos entre sectores. Mientras la academia produce conocimiento, la empresa busca rentabilidad y el Estado regula, la ciudadanía introduce una dimensión clave: la experiencia vivida.

Este giro implica también una transformación en la política pública. Ya no basta con consultar a la comunidad al final de los proyectos; es necesario integrarla desde el diseño, mediante marcos normativos que legitimen y faciliten su participación activa.

Innovación con impacto: del discurso a los resultados

El libro recopila nueve casos de éxito que evidencian cómo este modelo puede generar impactos tangibles en los territorios.

Uno de los más destacados es el del Parque Tecnológico Orión, en México. Este ecosistema de innovación, articulado desde el Tecnológico de Monterrey, ha logrado incidir en un 0,6% del PIB local. Sin embargo, sus impulsores insisten en que el verdadero indicador de éxito no es la infraestructura ni el número de empresas, sino la mejora en la calidad de vida y la generación de empleo digno.

En Colombia, el proyecto de Ciencia, Tecnología e Innovación para la Guadua en Cundinamarca se presenta como un ejemplo de apropiación territorial. Liderado con la participación de UNIMINUTO, logró vincular a más de 800 actores, entre campesinos, instituciones y entidades públicas.

Una de las estrategias más innovadoras fue el uso de metodologías pedagógicas basadas en la cotidianidad, como el “zancocho comunitario”. En este ejercicio simbólico, los participantes decidían colectivamente los “ingredientes” del proyecto, reflejando la importancia de construir soluciones desde el territorio y no imponerlas desde estructuras externas.

Sostenibilidad: el desafío más allá de los gobiernos

Uno de los puntos críticos que aborda la obra es la sostenibilidad de estos procesos en contextos políticos cambiantes. En América Latina, muchos proyectos de innovación dependen de ciclos gubernamentales, lo que pone en riesgo su continuidad.

Frente a este panorama, la investigación destaca el concepto de apropiación social del conocimiento como una estrategia clave. Cuando las comunidades se organizan, crean asociaciones y se convierten en gestoras de sus propios procesos, los proyectos logran trascender los periodos administrativos.

El caso de los productores de Guadua en Cundinamarca evidencia esta dinámica: la consolidación de redes locales permitió que la iniciativa continuara más allá de los recursos iniciales del Estado.

Triple impacto: economía, sociedad y medio ambiente

La obra también pone en evidencia el auge de modelos de innovación con triple impacto: económico, social y ambiental.

Desde Costa Rica, el proyecto “Energías Balanceadas” ejemplifica esta tendencia. La iniciativa transforma residuos plásticos en combustible líquido, generando valor económico mientras reduce el impacto ambiental y dignifica el trabajo de los recicladores.

Este tipo de experiencias refuerza el papel de las universidades como articuladoras del ecosistema. Más allá de la formación académica, se posicionan como espacios de conexión entre emprendedores, comunidades y sectores productivos, evitando que los innovadores enfrenten sus procesos en soledad.

¿Hacia la Quinta Hélice? El reto ambiental

El debate final de la presentación giró en torno a una posible evolución del modelo hacia la Quinta Hélice, que incorporaría de manera explícita al medio ambiente como un actor estructural en los procesos de innovación.

En una región caracterizada por su megabiodiversidad, esta transición plantea tensiones inevitables entre desarrollo económico y sostenibilidad ecológica. Factores como la desigualdad, la corrupción y las necesidades básicas insatisfechas dificultan, en muchos casos, priorizar agendas ambientales.

No obstante, los investigadores coinciden en que las universidades y los centros de investigación están en capacidad de liderar esta transformación, utilizando la ciencia y la tecnología para abordar problemas complejos desde una perspectiva integral.

Una hoja de ruta para la región

La publicación presentada en la FILBo no se limita al ámbito académico. Se trata de una guía práctica y conceptual para repensar el desarrollo en Iberoamérica desde la colaboración y la inclusión.

En este nuevo enfoque, la innovación deja de ser un privilegio de laboratorios o grandes corporaciones y se convierte en una herramienta de transformación social. El ciudadano, históricamente relegado a un papel secundario, emerge ahora como protagonista de los procesos que definen el futuro de sus territorios.

Así, la Cuádruple Hélice es una alternativa para construir sociedades más equitativas, sostenibles y conectadas con su realidad.

| Nota del editor *

Si usted tiene algo para decir sobre esta publicación, escriba un correo a: jorge.perez@uniminuto.edu

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