La sede presidencial de Barranquilla: 2.000 millones, un batallón histórico y una polémica que no para

El gobernador del Atlántico confirmó la inversión y reveló que empresarios privados también aportaron materiales

A cuatro días de su posesión como presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella está en el centro de una polémica que no tiene que ver con política exterior ni con seguridad: tiene que ver con ladrillos, drywall y 2.000 millones de pesos. Las obras de adecuación del edificio que servirá como sede presidencial alterna en Barranquilla generaron un debate nacional que obligó al propio mandatario electo a salir a dar explicaciones.

El edificio está ubicado dentro del histórico Batallón Paraíso, en el norte de Barranquilla, sede de la Segunda Brigada del Ejército Nacional. La construcción comenzó tras la expedición de la Ley 11 de 1935 y entró en operación en 1938, acumulando casi nueve décadas de historia militar en la ciudad.
Las obras avanzan contrarreloj con el objetivo de que el lugar esté listo antes del inicio del nuevo mandato el 7 de agosto. El proyecto también incluye la construcción de un parqueadero y una alameda que conectará el complejo con la Vía 40. De manera paralela, avanza también la desocupación del edificio de la Aduana, en el centro histórico de Barranquilla, donde funcionarán oficinas del Gobierno nacional y despachos de los ministros designados.

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El gobernador del Atlántico, Eduardo Verano de la Rosa, confirmó en entrevista con La FM de RCN que la administración departamental destinó cerca de 2.000 millones de pesos para adecuar el inmueble. “Ha sido un proceso de rescatar y recuperar una edificación que hicimos en el año 2010”, señaló el mandatario departamental.

Sin embargo, el origen exacto de los recursos ha generado preguntas. Entre los donantes privados está Christian Daes, propietario de Tecnoglass, quien entregó ventanas y puertas. Sin embargo, no se han revelado todos los nombres de los financiadores ni el monto definitivo de la inversión.

A nivel local, el cabildante Antonio Bohórquez pidió que la Alcaldía de Barranquilla aclare si los aportes provienen de la tasa de seguridad, mientras que el concejal Juan José Vergara defendió la iniciativa y sostuvo que el beneficio de contar con una sede alterna del presidente supera cualquier inversión del Distrito.

De la Espriella responde: “No se está construyendo un nuevo palacio”

De la Espriella afirmó que las obras corresponden a adecuaciones de una infraestructura ya existente y negó que se estén realizando con dinero del Estado. “Esas adecuaciones no se están financiando con recursos públicos, con recursos del erario, con la plata de los colombianos. Eso no le está costando un solo peso al pueblo colombiano”, afirmó.
El mandatario electo explicó: “El edificio ya existía, tiene muchos años. Está ubicado en la sede de la Segunda Brigada del Ejército Nacional, en el Batallón Paraíso, aquí en Barranquilla”. Y fue enfático: “No estoy construyendo un nuevo palacio, estoy edificando una nueva forma de gobernar a Colombia”.

Más allá de las aclaraciones del presidente electo, el debate político continúa. Sectores de la oposición cuestionan la transparencia en el origen de los recursos privados y exigen que se revelen todos los nombres de los donantes empresariales que aportaron materiales y financiamiento a una obra que, al final del día, servirá como sede del Gobierno nacional.

Lo que sí es claro es que el próximo 7 de agosto, con la posesión de De la Espriella en Cali, Colombia estrena no solo un nuevo presidente, sino también una nueva forma de entender dónde y cómo se gobierna un país.

| Nota del editor *

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