Desde 1909 no se tenía ningún registro de este animal por lo que se creía extinta esta especie mítica. La última vez que lo vieron fue en Addis Abeba, Etiopía. Según el periódico inglés Daily Mail, “el leopardo se encontraba al acecho de una presa en plena oscuridad. Al principio, pensó que se trataba de una pantera, pero las manchas en la piel del majestuoso animal, revelaron su verdadera identidad: una especie desconocida de leopardo”.
Un grupo de científicos e investigadores, recogían en la zona muestras para diversos estudios, cuando identificaron que las imágenes tomadas por las cámaras ocultas, pertenecen a una hembra leopardo negra, por los aspectos del color de su pelaje azabache y su pigmentación.
¿Seguro que conoce su lengua?
Según los expertos, la hembra tiene poco más de un año de edad. “El color oscuro en los leopardos negros es causado por un exceso de melanina, que se transmite a través de genes recesivos, lo que significa que ambos padres deben ser portadores. Esto, evidentemente, pasa pocas veces”, por lo que es tan importante esta especie.

Finalmente, las imágenes fueron capturadas por una cámara reflex que permiten el monitoreo a distancia de la vida salvaje. Según la Lista Roja de Especies Amenazadas de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, los leopardos están en peligro crítico debido a las drástica reducción de su especie por caza, la pérdida de hábitat, la competencia por presas y los conflictos con el ganado y los agricultores.