Foto tomada de www.diariodenavarra.es

Según un reciente informe del centro de Investigación en Evaluación y Encuestas del Instituto Nacional de Salud Pública de México, existe la evidencia epidemiológica que la contaminación ambiental especialmente del aire, esta asociada a deficiencias en la función cognitiva en los adultos mayores, situación que no es exclusiva de los países subdesarrollados, más por el contrario, todas las grandes ciudades del mundo presentan esta posibilidad, dado sus niveles de material particulado (PM2.5) al que están expuestos sus habitantes. (ver informe: https://www.insp.mx/avisos/4727-contaminacion-deterioro-cognitivo.html)

Colombia no es ajena a esta realidad, el biólogo Byron Calvache, en conversación con Carlos Cantor, hacen un panorama de la situación que se vive en Bogotá. Es necesario considerar que la contaminación no solo procede de forma exclusiva de las chimeneas de las fábricas, de los tubos de escape de los vehículos de todo orden que consumen combustibles fósiles, se suma a esta crisis los gases que se expelen de los botaderos de basura y otras fuentes que van deteriorando la vida de los habitantes de la ciudad.

Se presentan gripes, tos incontrolable, mutaciones de enfermedades respiratorias, que afectan todo el sistema y generan condiciones delicadas para los pacientes, que en muchos de los casos son atendidos con medicación que no ayuda, precisamente por la mutación que hacen estas afectaciones dado un ambiente cada vez más enrarecido, perjudicial. En la medida que no se enfrente, desde la administración, complicará mucho más la vida de los ciudadanos. Más que pavimentos y ladrillos, las ciudades requieren arborización, zonas verdes amplias donde es posible que el ciclo del aire, la fotosíntesis y la recuperación de oxigeno ayuden a tener un mejor y sano lugar urbano en donde vivir.