Foto: Comité "La otra avalancha"

El pasado primero de abril se cumplió un año de la avalancha en Mocoa, esta tragedia dejó decenas de familias afectadas las cuales, hasta la fecha de hoy, no han recibido la ayuda suficiente para recuperarse de la tragedia. Pero las afectaciones no han sido solo en la infraestructura del municipio, también dejó varios damnificados financieros. Estos son conformados por aquellas familias que tienen deudas con los bancos y que a causa de la tragedia no las han podido pagar.

Edgar Amado Flórez, administrador de empresas del Instituto Tecnológico del Putumayo, es el promotor de un comité llamado “La otra avalancha”, quien busca ayuda para las personas que quedaron endeudadas luego de la catástrofe de 2017. Los líderes de este comité ya se han puesto en contacto con el ministerio de Defensa solicitando ayuda financiera y para que las familias no pierdan lo poco que han reconstruido a manos de los bancos, ya que estos han amenazado con embargar propiedades sino se les cancelan las deudas. En dialogo con Aquí y Ahora, Flórez manifestó que el ministro de Defensa, Luis Carlos Villegas, les respondió que todo el apoyo económico está enfocado en recuperar la infraestructura del municipio más no en ayudar personas deudoras.

 

Foto: Comité “La otra avalancha”

“La avalancha pasó por 17 barrios dejando más de mil familias afectadas y solo dejó pagarés y deudas” afirmó Flórez. Más de 500 personas ya han firmado el apoyo al comité, entre todas ellas la deuda asciende a más de 4’800.000 de pesos. 

Además, el comité ha denunciado la falta de cumplimiento por parte del gobierno nacional al no entregar las ayudas prometidas, indicando que se comprometieron a entregar 1.200 viviendas, “de las cuales no se ha entregado la primera”, manifestó Flórez. Otros sectores excluidos de las ayudas han sido los arrendatarios y los vendedores informales, al no contar con escrituras de vivienda y registro de cámara y comercio, no han podido acceder a las ayudas asignadas para los damnificados, a causa de esto, las personas han optado por vivir en las calles o acudir al gota a gota.

Escuche la entrevista completa aquí.