Colombia, 15 de mayo 2026 – Una noche de mayo en el barrio Venecia se convirtió en el epicentro de una investigación que ahora busca respuestas urgentes: la desaparición de Yulixa Consuelo Toloza, de 52 años, tras someterse a un procedimiento estético en un establecimiento que, según las autoridades, operaba sin permisos sanitarios. Testigos y registros de seguridad reconstruyen una escena inquietante: a las 7:24 p. m. del 14 de mayo, varios hombres sacaron a la mujer del local mientras ella permanecía inconsciente; un vecino que pasaba por el lugar relató que la víctima estaba “demasiado blanca, con los labios morados”, y que fue arrastrada hasta un vehículo Chevrolet Sonic donde la subieron al asiento trasero antes de huir por la autopista Sur rumbo al norte de la ciudad.
Ese testimonio, junto con videos y registros internos que las autoridades intentan asegurar, se convirtió en pieza clave para la Fiscalía y la Sijín, que investigan posibles irregularidades, manipulación de evidencia y negligencia médica. En el centro, identificado en redes como Beauty Láser M. D., se ofrecían procedimientos como lipólisis láser y lipo 360; documentos incautados durante los allanamientos muestran pagos en efectivo de entre tres y cinco millones de pesos por intervención y cuadernos contables que apuntan a ingresos mensuales cercanos a los 60 millones de pesos, mientras que la Secretaría de Salud confirmó la ausencia de autorización para realizar procedimientos médicos o quirúrgicos. Las pesquisas también se concentran en las personas vinculadas al lugar: la propietaria señalada en los documentos es María Fernanda Delgado, una enfermera venezolana de 30 años que promocionaba tratamientos en redes sociales; su pareja sentimental, identificado en publicaciones como Edinson Torres, y un presunto cirujano, Eduardo David Ramos Ramos, quien según allegados habría realizado el procedimiento y desde entonces también figura como desaparecido.

Un elemento que alarma a los investigadores es la conducta previa a la salida de Toloza: aproximadamente una hora antes, Delgado habría abandonado el establecimiento con varios menores y maletas, y los investigadores sospechan que se trasladaron dinero en efectivo y el DVR con las grabaciones internas, lo que podría haber obstaculizado la recolección de pruebas. Las cámaras de seguridad del sector, los testimonios de quienes vieron la maniobra junto al vehículo y los registros de atención dentro del centro permiten a las autoridades reconstruir horarios y personas presentes, pero la ausencia de la paciente y la posible salida del personal implicado complican la búsqueda. Además de la investigación penal por la desaparición, la Policía y la Fiscalía analizan la posibilidad de que al menos 42 mujeres hayan sido atendidas en ese mismo lugar, por lo que varias de ellas podrían aportar testimonios decisivos sobre prácticas, protocolos y condiciones en las que se realizaban los procedimientos. Mientras tanto, las autoridades han reforzado controles en terminales de transporte y pasos fronterizos ante la hipótesis de que algunos implicados intenten salir del país hacia Venezuela, y continúan las diligencias para localizar el DVR y otros elementos probatorios que permitan esclarecer si hubo negligencia, fraude o una cadena de responsabilidades que explique la desaparición de Yulixa.
La comunidad exige respuestas y las investigaciones avanzan con la prioridad de ubicar a la mujer y determinar responsabilidades; familiares y vecinos esperan que la combinación de testimonios, registros audiovisuales y las pruebas contables encontradas en los allanamientos permitan arrojar luz sobre lo ocurrido y evitar que más personas queden en riesgo por la oferta de procedimientos estéticos fuera del marco legal.








