La reciente III Jornada de Ecología Integral del Minuto de Dios dejó múltiples reflexiones sobre cómo el cuidado del medio ambiente se entrelaza con la construcción de paz y la justicia social en Colombia. Para comprender el alcance de este encuentro, las voces de sus protagonistas delinean los ejes fundamentales de esta iniciativa.
Al reflexionar sobre el trayecto institucional de la obra y su impacto territorial, el padre Camilo Bernal, presidente de la Corporación Organización El Minuto de Dios, destacó la evolución de estas iniciativas ambientales, “Ya vamos en esta tercera jornada, que recoge más de 40 años de trabajo del Minuto de Dios en todos los temas ambientales.”
Asimismo, el padre Bernal enfatizó la participación intergeneracional y comunitaria al señalar, “Para mí me llama la atención, en primer lugar, cómo este tema ha ido entrando de manera progresiva en toda la obra. Todos los niños en los jardines, las niñas y niños de primaria, los jóvenes de bachillerato, los estudiantes universitarios, las personas mayores. Tenemos toda la línea educativa involucrada.”
En cuanto a la visión territorial y el legado comunitario, el padre Bernal recordó el propósito histórico de la ciudadela, “El padre García Herreros, al construir este barrio, que hoy en día es una ciudadela, que será un barrio pequeño en el campo, empezó con 70 casas. El año entrante celebraremos los 70 años de las primeras 70 casas en el campo.” Frente a los retos de transformación social, agregó, “Lo que debemos es tomar conciencia de que nuestra propia sostenibilidad depende de nuestra capacidad de hacer sostenible a la casa común.”
Por su parte, desde la perspectiva académica, el profesor Luis Alfredo Londoño, de la Universidad del Cauca, cuestionó los paradigmas tradicionales de explotación agrícola y su desconexión con los saberes ancestrales, “Estas comunidades yo creo que vienen haciendo ancestralmente lo que ellos dicen: una ecología integral. Es decir, eso que hicimos en Occidente, la academia, las universidades, de separar la sociedad, la ciencia de la naturaleza, creo que ahí está buena parte del origen de la crisis.” El docente profundizó en las palabras heredadas de la modernidad, “Yo fui criado o educado en la Revolución Verde y lo decía en mi charla. Aprendimos palabras como explotar, controlar, exterminar, matar. Y creo que no son las palabras propias de la agricultura.”
En la dimensión productiva y creativa, la diseñadora Katy Palacios explicó cómo la industria de la moda puede asumir una responsabilidad ecológica real mediante la economía circular, “Todos tenemos demasiada cantidad de ropa que no usamos. Un promedio de personas tiene 200 prendas en un clóset. Y tienes 200 prendas en un clóset y te invitan a algo. ¿Tú qué dices, Lady, cuando te invitan a algo?” Detallando el funcionamiento de su marca con alianzas estratégicas, señaló, “Nosotros tenemos una alianza con el Banco de Ropa, que es muy bonita, porque nosotros le compramos la ropa que ellos no pueden donar, que está hecha de mezclilla, y nosotros decidimos comprarla. No tocar la puerta y decir ‘regálemela’, sino comprarla.”
Finalmente, la articulación entre la sostenibilidad y la reincorporación social quedó evidenciada en el testimonio de don Jesús Libardo Hernández, firmante de paz procedente de Icononzo, Tolima, quien valoró el impacto de estas oportunidades, “De mi parte estoy muy agradecido porque nos brinden esta oportunidad de estar mostrando nuestro proyecto, que después de un tiempo y una oportunidad que tuvimos de volver a la vida civil, nos permite mostrar qué es lo que estamos haciendo los firmantes de paz y también contribuir con el cuidado del medio ambiente.” Reflexionando sobre el valor de dejar atrás el conflicto armado, concluyó, “Vale la pena porque la guerra no deja nada bueno. Lo que vemos a través de tantos años de conflicto, lo que encontramos son víctimas, victimarios, y eso nos ha dañado el tejido social.”








