En 2017 el entonces senador Iván Duque, hoy presidente de la república, coincidió en el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) con el economista Felipe Buitrago quienes publicaron el libro La Economía Naranja. En el texto muestran cómo las industrias creativas pueden llegar ser una solución para emprender, generar empleos y convertirse en motor de desarrollo. 

El libro dio como resultado la ley 1834 de 2017 que trabaja para que las diferentes industrias culturales en el país cuenten con instrumentos para  fomentar el desarrollo y la generación de incentivos. Algunas de las prioridades para la ley es el aumento de valor en los sectores que se encargan de la creación, producción y comercialización de bienes, servicios, derechos de autor entre otros. 

El profesor Jaime Arocha, miembro fundador del grupo de estudios afrocolombianos de la Universidad Nacional y columnista del diario El Espectador, afirma que: “se está mercantilizando la cultura, esta ley es solo el comienzo para terminar de quebrar a artesanos, músicos, publicistas, editoriales y desde su opinión va a perjudicar incluso a las cantadoras del pacífico, debido a los derechos de autor”

Más de $400.000 millones de pesos fueron destinados por parte del Banco de Comercio Exterior de Colombia (Bancóldex) con el fin de incentivar empresas. Asimismo, hay una serie de dificultades en la ley desde su concepción, ya que no se delimitan los sectores asociados y esto hace que todo pueda presentarse como economía naranja, lo que vuelve más complejo el sistema de impuestos porque industrias como el agro, la infraestructura, las industrias extractivas entre otros tipos, pueden entrar a evadir impuesto disfrazándose de naranja.  

Lo invitamos a que escuche el podcast completo donde hablamos de los elementos a favor y en contra de la ley de financiamiento: 

Este programa fue realizado por David López, Daniela Ovies, Brayan Roullie y Daniela Ruíz bajo la dirección de la profesora Ángela Téllez.