Por: Tatiana Salamanca

Julián Cañas tiene 24 años y pertenece a ´La Fortaleza Leoparda Sur´ hace 12 años. Desde muy joven le gustó el fútbol, acompañar a alentar a su equipo era su prioridad y no permitía que nadie se lo impidiera, sí era necesario se enfrentaba con el que fuera, ese era su lema. Sin embargo, a través de la estrategia ´Aguante La Barra´, Julián dice que aprendió a escuchar y respetar las diferencias ´he aprendido a respetar la opinión la vida de las otras personas, este proyecto fue fundamental para nosotros como barristas porque no había una orientación mejor. Gracias a los profesionales que nos han enseñado he podido, y he visto, que mis compañeros han cambiado de parecer porque la verdad; es que ya no queremos ver más amistades morir por problemas´.



Julián reconoce que no creía que pudiera cambiar tanto, dice que su familia tan poco lo puede creer pero que está muy feliz, se acomoda la gorra y sonríe, no deja de sonreír porque sabe que en pocos días culminará su diplomado y recibirá su certificado en: promotor de paz. Hace algunos días él junto con otros compañeros asistieron a un colegio de la ciudad para contar desde su propia voz, desde su experiencia, como es el cuento del barrismo social.

Brian Chanagá tiene 27 años de los cuales 14 los ha dedicado a la barra ´Disturbio Rojo´. Me encuentro con él en el Centro Cultural del Oriente lugar donde trabaja, dice que decidió ser parte de esta iniciativa porque siempre quiso estudiar, no quería quedarse solo con el bachiller y escogió convertirse en un informador turístico porque con su barra viajó por Colombia y fuera de ella, y le parecía muy chistoso que conocía más datos históricos de otros países que de su propia ciudad.

Su decisión se vio alentada luego de que hace algún tiempo, cuando se encontraba en Pumarejo y su barra se topó con una barra enemiga, las cosas se descontrolaron y arrasaron con todo el municipio, y cuando estaban dispuestos a irse, dice que unas personas los bajaron del bus, unos escaparon y los que no pudieron los paramilitares que delinquían en esa zona, los hicieron poner de rodillas con las manos juntas y luego los asesinaron.

Brian admite que jamás pensó que podía ser amigo de alguien que fuera integrante de una barra diferente, pero que el proyecto le permitió ampliar su visión y además de eso, conseguir su primer trabajo formal para poner en práctica lo aprendido.

Diana Rubio pertenece a la ´Revolución Vinotinto Sur´ del Club Deportes Tolima, equipo al que alienta tocando la trompeta en la murga de la barra hace 11 años. Viajó a Bucaramanga para asistir al Foro y durante 3 días; ella junto con 34 compañeros representantes de las 17 barras de fútbol profesional colombiano, estuvieron practicando fuertemente para dar un gran concierto de cierre a todos los asistentes a este encuentro.

Diana dice que la barra y la música le salvaron la vida, es una mujer que no pasa de los 27 años, mide 1.50 cm y toca la trompeta como los dioses, que a propósito lo aprendió de manera autodidáctica. Cuando le pregunto sobre lo imposible que suena que 250 barristas de distintos equipos se reúnan para dialogar, construir ideas en grupo y ensamblar un concierto que titularon `Murga Nacional` es difícil de creer.

Diana sonríe nerviosamente, se acomoda y responde ´poco a poco nos hemos venido dando cuenta que debemos quitar el estigma que se ha adoptado dentro de la cultura futbolera la cual nos ha hecho perder amigos. Solo me queda por decir que sigan proyectos como estos, que aguante la barra y que aguante la vida. En la cancha somos rivales fuera de ella no debemos porque ser enemigos´.

Y es que cuando se trata de fútbol y de pertenecer a una barra, los sentimientos y las pasiones afloran a su máximo poder. Ser barrista implica esfuerzos y sacrificios, implica acompañar al equipo donde sea que tenga que jugar; de local o de visitante, implica llevar a cabo actividades colectivas para el recaudo de fondos, estructurar la murga, organizar reuniones previas a encuentros deportivos, asistir a los encuentros del parche, defender sus territorios, sus trapos, sus banderas, la barra se convierte en su familia. La piel del barrista es aquel que vive, respira y transpira por su equipo del alma, es quien decidió que su estilo de vida lo dedicaría a los colores de la camiseta y a la defensa de su barra.

Proyectos como estos demuestran que el barrismo social es posible, ´Aguante La Barra: aportar, convivir y alentar´ es el primer pilotaje que se realiza en Colombia, en Latinoamérica, incluso en el mundo, y si ustedes como yo pensaban que no podía ser posible, pues estos jóvenes decidieron ponerse la camiseta y resignificar la palabra ´barrista, estos jóvenes son la muestra ferviente que cuando se le invierte y se le apuesta a la juventud esta te responderá, y de qué manera.

Ficha de búsqueda
La piel del barrista - segunda parte
Nombre del artículo
La piel del barrista - segunda parte
Descripción
Tatiana Salamanca nos introduce en un visión alentadora y alejada de la violencia, con respecto a todo lo que pasa alrededor de las “barras bravas”.
Autor
UNIMINUTO Radio
Datéate web
Publisher Logo