El operativo, adelantado por los entes de control contra la reconocida marca de ropa interior femenina Lili Pink, tiene como finalidad investigar presuntas conexiones con redes de contrabando y lavado de activos, además de esclarecer un supuesto esquema fraudulento de devolución del IVA.
En 2022, el sistema de detección de la DIAN emitió las primeras alertas sobre movimientos tributarios sospechosos, cuyos registros no correspondían con la operación real. La falta de respaldo legítimo permitió evidenciar cómo se utilizaban “facturas de papel” para simular el pago de impuestos inexistentes y solicitar devoluciones del IVA de manera ilegal.
Asimismo, en el marco de esta operación, se habría intentado legalizar textiles de contrabando que no cumplían con los requisitos aduaneros, lo que intensificó las sospechas sobre posibles actividades ilícitas.
El allanamiento de varios almacenes y otros bienes permitió a las autoridades recolectar material probatorio que detalla el funcionamiento real de la marca, así como los presuntos pagos realizados a funcionarios de la DIAN para facilitar la operación.
Si bien el caso comenzó en 2022, solo cuatro años después se logró proceder con la acción judicial y la intervención de la SAE. Actualmente la sociedad Fastmoda S.A.S., dueña de la marca Lili Pink, ya manifestó que actuará dentro del marco legal y solicitó que se garantice la estabilidad laboral de sus colaboradores.









