En el marco del plantón ocurrido en el barrio Minuto de Dios el día 21 de abril, la comunidad estudiantil, el Consejo Local de Juventudes de Engativá, vecinos del sector y allegados de Freddy Guzmán se expresaron de forma pacífica. Su objetivo fue exigir a la Alcaldía Mayor de Bogotá garantías de seguridad y contundencia frente al hecho donde el estudiante de Ingeniería de Sistemas perdió la vida.
Si bien hubo bloqueos en la Calle 80, tanto en la calzada vehicular como en la de TransMilenio, el tráfico no se detuvo por completo y no se obstaculizó el paso de los vehículos de emergencia. Durante la manifestación, también se recordó a Luis Martínez, otro joven asesinado en Engativá, y se elevaron peticiones para aumentar la seguridad en las estaciones después de las 9:00 p. m.

«¿Dónde estaba la policía cuando mataron a Freddy Guzmán?», expresaron los jóvenes, mientras aseguraban que, simultáneamente, «la policía se encontraba oprimiendo a estudiantes del Colegio Mayor de Cundinamarca por exigir su propia educación». El platón también contó con la presencia de estudiantes de dicha institución.
Miembros de la Secretaría de Gobierno hicieron presencia y mediaron para facilitar el paso por uno de los carriles, permitiendo así la libre movilidad de los bogotanos. Efectivos de la Policía también se presentaron, pero se mantuvieron al margen al permanecer dentro de la estación de TransMilenio.

Simultáneamente, la Corporación Universitaria Minuto de Dios convocó a una velatón en la plaza de cada sede, con el fin de honrar la memoria de Freddy y mostrar su solidaridad con la familia. El rector Jefferson Arias estuvo allí.
A día 22 de abril, estudiantes de Uniminuto afirman que la presencia policial sigue siendo mínima; además, denuncian que aún persisten prejuicios sobre los jóvenes, quienes aseguran ser requisados sin razón alguna al interior de las estaciones.









