Mina de esmeraldas de La Asociación Peña Blanca en San Pablo de Borbur del departamento de Boyacá. Foto de: Henry Candela

Por Wilmar Sotelo

San Pablo de Borbur, municipio al occidente de Boyacá, tiene en sus esmeraldas su principal sustento. “Todos quieren estar en estas tierras para tener la oportunidad de encontrar una esmeralda y así empezar a conseguir muchas más”, dicen los habitantes de los alrededores de la peña.

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Peña Blanca es conocido en San Pablo de Borbur por sus minas, una zona por la que han peleado los más grandes mineros de la historia, ahora 136 familias de esta región se disputan la explotación de las minas de estos terrenos con Inversiones Fura y Tena S.A.S la cual ha llegado con licencias de explotación minera

Henry Candela es un minero de esta zona y ha conformado la Asociación Integral de Mineros Tradicionales de Peña Blanca, organización que nació por la necesidad colectiva de guaqueros para reclamar sus derechos y su tradición en la zona, pues llevan más de 40 años en este sitio.

Los guaqueros de Peña Blanca denuncian que están a punto de ser desalojados por la fuerza de la empresa Inversiones Fura y Tena S.A.S, que llegó al municipio con títulos mineros otorgados por el Ministerio de Minas y Energía, hace cerca de tres años, con el propósito de explotar el terreno sin conocer a sus habitantes ni el contexto del municipio.

La Asociación Integral de Mineros Tradicionales de Peña Blanca es la organización de mineros más grande de Colombia, que está mancomunada con otras organizaciones de minería regional en otras zonas del occidente de Boyacá, para proteger los derechos que se han visto violentados por las diferentes empresas privadas que han llegado a este sector del departamento.

Candela se ha reunido con funcionarios del Ministerio de Minas y Energía y de la Agencia Nacional Minera, así como con representantes de Fura y Tena, con el objetivo de trabajar con la empresa sin que se vulneren los derechos de los guaqueros ni sus costumbres ancestrales.

Para Henry Candela es un orgullo decir que gracias a su fuerza se ha creado el Movimiento Agro Esmeraldero más grande del planeta, porque la gente se ha unido mediante otros movimientos de pueblos cercanos también mineros.

Estas familias tienen miedo a quedar desprotegidas por la llegada de la empresa, quienes afirman que le ha quedado grande manejar este proyecto minero: “en lugar de unirnos nos han separado”. Para las familias mineras la empresa ha sido la responsable de esta problemática, porque según ellos, cuenta con aliados que han empezado a atacar a la asociación, tanto que Henry Candela ha sido perseguido por los aliados de la empresa.

Las tierras que serían explotadas son propiedad de personas que hacen parte de la asociación, que pertenecían a Víctor Quintero, quien murió hace tres años; como propietario quedó su hijo Wilson Quintero, que como regalo entregó varias hectáreas de tierras a la Asociación Integral de Mineros Tradicionales de Peña Blanca bajo la figura de servidumbre minera por agradecimiento, pero en este momento solo 43 hectáreas de las tierras cuentan con título de propiedad.

En la actualidad Henry Candela es víctima de distintas amenazas por las actividades que adelanta con la comunidad. Su mayor preocupación son su mujer y sus hijos, quienes no merecen el miedo que están sintiendo, se lamenta Candela. Para él, no es posible que una empresa con tanto poder cometa la injusticia de no llegar a un acuerdo para arreglar sus diferencias con los habitantes de la región. Henry Candela enfatiza: “si llega a ocurrir alguna situación violenta es culpa de esta empresa”.

Además de las difamaciones de las que han sido objeto Henry Candela y la organización, una de las amenazas más contundentes en contra de Candela sucedió el pasado 15 de agosto, cuando un hombre con indumentaria de artista lo amenazó, diciéndole que las diferencias con Inversiones Fura y Tena debían arreglarlas sin acudir a la justicia sino como varones. La palabra “varón” en el occidente de Boyacá está referida al uso de armas como mecanismo para dirimir controversias.

El gobierno está en medio de la lucha, pero ¿hacia el lado de quién está?

En las luchas que tienen lugar entre diferentes bandos, la ley tiene la responsabilidad de defender a los más vulnerables. Para estas 136 familias el Estado es el culpable de este problema que involucra a empresarios de las esmeraldas y a guaqueros artesanales, porque tiene la competencia de otorgar las licencias de explotación minera en cabeza del Ministerio de Minas y Energía, a través de la Agencia Nacional de Minería, entes gubernamentales que, según la comunidad, no se toman el tiempo de hacer visitas de campo para mirar el estado de la región.

Para estos pobladores, si las normas de regulación minera se cumplieran, no deberían ocurrir conflictos de tal dimensión, dado que la empresa Inversiones Fura y Tena S.A.S le compró los títulos a Humberto Romero, persona natural y natal del municipio de Gachalá. Antes del negocio entre la empresa y Romero, Candela y sus compañeros de lucha hablaron con la Agencia Nacional de Minería para advertirle que no entregara dichos títulos, porque existía un litigio sobre la posesión de esos terrenos. Pese a las advertencias sobre la situación legal de los terrenos, la agencia otorgó los títulos de explotación minera.

Los “guaqueros” en este momento cuentan con el acompañamiento de la Procuraduría General de la Nación, de la Agencia Nacional de Minería, del Ministerio de Minas y Energía, de la Procuraduría delegada para el Medio Ambiente, y adicionalmente están solicitando el acompañamiento de las Naciones Unidas, porque Candela y su grupo no se sienten acompañados por las autoridades locales y departamentales.

Para el líder social Henry Candela, la norma es clara, pues dice que no se deben vender los títulos mineros sino cederlos. Para los mineros esta reglamentación es una farsa, porque en lugar de cederlos los títulos son vendidos: al fin y al cabo, esto es un negocio, por lo cual la norma está obligando a mentir.

Henry Candela siente inconformismo, porque como afirma: “el gobierno recibe las quejas, pero luego nos dicen que no pueden hacer nada; es muy triste volver al pueblo sin ninguna respuesta; los funcionarios lo escuchan a uno, dejando que hable como un lorito, pero nunca dan pie para empezar un trámite que nos proteja de esta problemática”.

¿Cómo es la situación del líder social para gestionar su objetivo?

Para Henry Candela el gobierno debe hacer ejercicios de diálogo con la comunidad de mayor impacto, para que organismos no gubernamentales ONG, asociaciones en este caso, sean blindadas y protegidas, para ello Candela propone que los líderes tengan acompañamiento.

El sector esmeraldero es autosuficiente en términos de sostenimiento, pero en ocasiones la producción baja hasta un 70 u 80%, razón por la cual es necesario crear estas asociaciones porque no existen otras formas de hacer resistencia para defender los derechos laborales y salariales, tanto así que estos guaqueros y su líder, en muchas ocasiones, no tienen ni para una gaseosa.

Así como Henry Candela, muchos otros líderes en el país le piden al gobierno que abra un fondo: “si les dan dinero a quienes han disparado plomo ¿por qué nosotros no nos merecemos estas ayudas económicas? Debemos tener una financiación y un seguimiento de gastos”, indica Henry Candela.

Las mujeres de La Asociación Integral de Mineros Tradicionales del municipio de Peña Blanca han hecho posible la formación de este proyecto: ellas hicieron el acompañamiento, son las más grandes opositoras ante los funcionarios y aliados de Inversiones Fura y Tena S.A.S que llegan a oprimir la población, pues no es para olvidar que estos guaqueros se consideran empresarios en proceso de formalización.

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