De los colados a los vendedores ambulantes: el desafío incívico del transporte público en Bogotá (y el temor por su nuevo Metro)

Para entender la magnitud del problema, los investigadores compararon estas conductas con los sistemas de metro de ciudades como Tokio y París, revelando tanto problemáticas globales como particularidades que afectan profundamente la calidad de vida de los bogotanos.

El sistema de transporte público de Bogotá, TransMilenio, enfrenta una crisis que va más allá de la infraestructura: la falta de civismo y el deterioro de la convivencia ciudadana, un reciente estudio ha puesto la lupa sobre cómo se comportan los capitalinos en el transporte y qué podría pasar cuando se inaugure el tan esperado metro.

Un inventario realizado por el Observatorio de Movilidad y Logística de la Universidad Nacional identificó 19 comportamientos incívicos recurrentes dentro del sistema de transporte masivo de la capital colombiana. El profesor José Stalin Rojas, director del Observatorio, explicó que estas conductas se agrupan en categorías relacionadas con la convivencia, la seguridad, la comodidad y el fenómeno de las ventas ambulantes.

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Para entender la magnitud del problema, los investigadores compararon estas conductas con los sistemas de metro de ciudades como Tokio y París, revelando tanto problemáticas globales como particularidades que afectan profundamente la calidad de vida de los bogotanos.

El fenómeno de los “colados”

Uno de los problemas más críticos y que más impacto económico genera es la evasión del pago del pasaje. Según los datos recopilados periódicamente, entre el 12% y el 15% de los usuarios evaden el pago del torniquete en Bogotá.

Este fenómeno, conocido localmente como los “colados”, no es exclusivo de Colombia. El estudio señala que en el metro de París también se registran niveles de evasión, en contraste con la cultura nipona de Tokio, donde este comportamiento es prácticamente inexistente.

“En el tema de Medellín hay que mencionar de que cada 10 personas allá en Medellín, por lo menos siete o seis son paisas. Es decir, hay una gran cantidad de personas que comparten valores culturales, también ancestrales”: profesor José Stalin Rojas

El contraste cultural: ¿Por qué Medellín es diferente?

En Colombia, las comparaciones entre Bogotá y Medellín son inevitables. Al contrastar el TransMilenio con el Metro de Medellín, la diferencia en el sentido de pertenencia y la apropiación del sistema es evidente.

Mientras en la capital antioqueña existe una arraigada “Cultura Metro” donde la mayoría de los usuarios comparten valores y un fuerte sentido local, Bogotá enfrenta un reto demográfico: de cada 10 personas, aproximadamente seis o siete provienen de otras regiones del país. Esta diversidad cultural, sumada a una infraestructura de buses (BRT) que no ha logrado generar el mismo apego que un tren, dificulta la consolidación de una cultura ciudadana unificada.

Además, la falta de cohesión social y de solidaridad en Bogotá genera un ambiente de temor generalizado entre los pasajeros, quienes a menudo evitan intervenir ante actos de intolerancia por miedo a represalias violentas.

José Stalin Rojas es director del Observatorio de Movilidad y Logística de la Universidad Nacional. Foto: Archivo personal

El reto del nuevo metro de Bogotá

Con la primera línea del Metro de Bogotá actualmente en construcción, surge una gran preocupación: ¿migrarán estos malos comportamientos al nuevo sistema?.

El profesor Rojas advierte que ya se están analizando los riesgos en los viaductos y las futuras estaciones. Conductas como la presencia de personas en condición de calle durmiendo en el sistema en las madrugadas, las ventas informales y el uso de parlantes con música a alto volumen plantean grandes interrogantes. ¿Tienen derecho a estar allí si pagaron su pasaje, o priman los protocolos de convivencia? El éxito del metro dependerá de cómo se regule este acceso.

El problema de saltarse el torniquete no es exclusivo de Bogotá, ya que en el Metro de París también se presenta este mismo problema de evasión. Foto: Metro de París

Un impacto directo en la calidad de vida

La infraestructura de transporte es vital, pero la crisis actual afecta directamente la cotidianidad. La movilidad en Bogotá y sus municipios aledaños (como Chía, Facatativá o Mosquera) exige a muchos ciudadanos invertir hasta hora y media en cada trayecto.

Estas largas jornadas de hasta tres o cuatro horas diarias en el transporte restan tiempo valioso para el descanso, la familia y el ocio, impactando severamente la productividad y generando un desgaste físico y mental.

Ante este panorama, los expertos concluyen que el éxito de la futura red de transporte —que integrará metro, TransMilenio y trenes de cercanías— no dependerá solo del cemento y los trenes, sino de un esfuerzo monumental que debe comenzar desde hoy en los colegios y hogares para moldear un nuevo comportamiento ciudadano.


Si quiere profundizar el día a día de las acciones de la Obra de El Minuto de Dios, escuche de lunes a viernes de 11 a 12 del día el programa de radio RenovAcción por Emisora Minuto de Dios 107.9 FM en Bogotá y UNIMINUTO Radio 1430 AM en Bogotá, también en UNIMINUTORadio.com.co

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| Nota del editor *

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