Dibujo de un joven sobre una nueva Colombia. Imagen tomada de La Opinión

El miedo, es el título de la columna publicada esta semana por El Tiempo, con la firma del sacerdote jesuita Francisco de Roux, un hombre que ha dedicado muy buena parte de su vida en la búsqueda de la paz, en especial en la región del Magdalena Medio.

Por tanto en la publicación del 22 de febrero, recuerda que, en el encuentro de premios Nobel de Paz realizada en Bogotá, a principios de febrero, ellos, los Nobel, “enseñoaron que los acuerdos de paz nunca son perfectos y que son un acto de fe en el ser humano que acrecienta la seguridad de la confianza colectiva; contrariamente a lo que ocurre con la oposición a la paz imperfecta, oposición basada en el miedo, que disemina la inseguridad colectiva e impide la democracia genuina. “El miedo no es maestro estable de los deberes públicos”, escribió Cicerón en Los oficios. 



Y, Cicerón vivió en los años 106 a 43 A.C. Es decir, hace mucho tiempo.

Así, De Roux hace un llamado a periodistas, miembros de Iglesia, de organismos de seguridad, que promueven la desconfianza contra el acuerdo de paz, tanto con las Farc, como las que se desarrollan en Ecuador con el Ejército de Liberación Nacional.

Desde la perspectiva de sacerdote pacifista como es, afirma que pienso que la mayoría de estos promotores del miedo no tienen el propósito de generar violencia armada, pero es muy posible que terminen contribuyendo a ello. Pues, agrega que, consignas como la de la paz es el chavismo, que además de falsas son peligrosas, levantan la sospecha contra los que están por los acuerdos en territorios donde el Estado tiene una larga responsabilidad por su ausencia o su presencia ambigua.

La conversación en cabina, en el audio a continuación:

En síntesis, e invitando a la audiencia a conocer la columna en su totalidad, De Roux insiste en su mensaje de paz, en el que debemos de participar y contribuir todos.