Foto Tomada de: El Heraldo

Ante las constantes amenazas que vive el jaguar (Panthera Onca), América WCS Colombia impulsó el denominado ‘Plan Jaguar 2030’, que busca fortalecer el corredor biológico donde el animal habita (que va desde México hasta Argentina, atravesando a Colombia), y así velar por su conservación dentro de la próxima década.

Este es un esfuerzo que cuenta con el respaldo de los ministerios de Ambiente de cada uno de los países del continente, los cuales han intentado crear estrategias que permitan su protección y conservación, puesto que enfrenta graves amenazas por la deforestación y el desarrollo de la actividad agrícola. Además, el hombre ha invadido su hábitat natural para la producción agrícola, llevándolos a organizar brigadas para cazarlo o sacrificarlo.



Y en medio de este intento por conservar su especie, ha surgido un diagnóstico que podría transformarse en una alternativa eficiente para protegerlo de sus amenazas.

Se trata de una investigación realizada en la revista Plos One, en la que también intervino WCS Colombia, y que plantea que, para proteger a los jaguares, los humedales podrían ser claves resguardos para lograr el objetivo.

 “Proponemos, entonces, que los humedales y amortiguadores ribereños reciban mayores consideraciones como hábitats clave del jaguar”, dice la investigación.

Sobre el jaguar

El jaguar es una especie que está en constante monitoreo por los ambientalistas que suman sus esfuerzos para velar por su protección y conservación.

Un estudio realizado en el 2018, que contó con la participación del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas y el Polish Ministry of Science and Higher Education, aseguró que el rango de jaguares en Sur y Norteamérica es de 173.000. En Colombia, su población total es de 16.598 individuos, siendo el tercer país con más de estos felinos.

La gran conclusión de los investigadores es que esta información recopilada es importante para que el país conozca la importancia que cumple esta especie en el bienestar del ecosistema ya que, si desapareciera, generaría un desequilibrio en su hábitat en vista que la misma sostiene a la población de roedores que, al no tener depredador natural, podrían aumentar y afectar a plantas y fuente hídricas.

Según la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), el felino es una especie casi amenazada, debido al acelerado declive de su población. Sin embargo, en Colombia se encuentra en la lista roja de especies amenazadas bajo la categoría de vulnerables a extinción.