‘Necesitamos mostrar algo firme’: el mensaje del líder mundial de los Eudistas frente al mundo convulsionado

Esta época, la que él mismo describe como "convulsionada", el líder global de la Congregación de Jesús y María (Eudistas) advierte sobre la necesidad urgente de encontrar cimientos sólidos para evitar que las sociedades terminen desvaneciéndose ante la incertidumbre.

El padre Jean-Michel Amouriaux, Superior General de los Eudistas, reflexionó recientemente sobre los retos de la sociedad actual, en el marco de la celebración del primer año del nuevo templo de su congregación y la canonización de San Juan Eudes. En diálogo con UNIMINUTO Radio, el líder religioso ofreció una radiografía espiritual y social de los tiempos modernos.

El antídoto contra la dispersión

Para Amouriaux, el mundo contemporáneo enfrenta un profundo desafío de cohesión. Ante los micrófonos, observó que en la actualidad las personas parecen estar tomando caminos cada vez más diferentes y, a menudo, alejados de los mensajes esenciales de comunidad y fe.

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Frente a este panorama, la respuesta de la congregación no es el aislamiento, sino la consolidación. El sacerdote enfatizó que frente al movimiento constante y la inestabilidad global, es imperativo demostrar a la sociedad que existen anclas de seguridad.

“Hay que mostrar que hay algo sólido en medio de todo lo que se está moviendo… Hay que mostrar comunidades sólidas y unidas, porque si no, todo puede desvanecerse”: padre Jean-Michel Amouriaux

Esos pilares inquebrantables, según detalló, no son estructuras físicas o institucionales vacías, sino tres elementos intangibles fundamentales: el amor de Dios, la fe y la vida comunitaria como refugio colectivo.

La educación como “obra de Dios”

Más allá de la reflexión espiritual, Amouriaux destacó la materialización de este mensaje a través del impacto social concreto, tomando como gran ejemplo la labor de El Minuto de Dios.

Al referirse al legado construido por el Padre Rafael García Herreros y continuado por el Padre Diego Jaramillo, el Superior General no escatimó en elogios. Calificó el modelo como un “servicio muy creativo” que logró romper barreras y democratizar el acceso a las aulas.

“Esta posibilidad de ofrecer la educación superior a todos, y no solamente a los que pueden pagar, realmente es una obra de Dios”, afirmó. Para él, llevar oportunidades de estudio a los más vulnerables es una de las formas más directas y poderosas de cumplir con la misión en el siglo XXI.

Un carisma que busca inyectar esperanza

El líder de la congregación concluyó recordando que el carisma fundacional de los Eudistas —formar a Jesús en los corazones de las personas— sigue siendo el motor de sus acciones a nivel global.

Ya sea desde una parroquia, un seminario o una universidad, la misión última busca inyectar un elemento que, a su juicio, escasea pero es vital para el sostenimiento de la sociedad moderna: “Hoy necesitamos más esperanza”.


Si quiere profundizar el día a día de las acciones de la Obra de El Minuto de Dios, escuche de lunes a viernes de 11 a 12 del día el programa de radio RenovAcción por Emisora Minuto de Dios Bogotá 107.9 FM y en UNIMINUTORadio.com.co

| Nota del editor *

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