Para algunos, la tolerancia "es una relación vertical, una relación de superioridad hacia el otro individuo, un trato donde yo entiendo lo que el otro piensa, y aunque esté convencido de que está equivocado, lo tolero o soporto". Mientras que la del reconocimiento, tiene otro tipo de significación. Foto: Pixabay

Durante décadas, la radio ha servido como instrumento para el diálogo y la participación de comunidades diversas, ha sido el hilo conductor de distintas propuestas comunicativas. También, ha unido a personas en torno a causas y objetivos comunes, como por ejemplo, la búsqueda de la justicia y la verdad.

A  partir de la radio, se han construido discursos positivos dirigidos a una sociedad más directa, constante, diversa e incluyente. Se ha logrado informar y sensibilizar a través del debate sobre temas de coyuntura del interés de los oyentes.

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Es preciso indicar que, en este espacio, para la celebración del Día Mundial de la Radio, trataremos de comprender cómo en la labor periodística y comunicativa que se hace desde este medio, se generan escenarios ciudadanos más pacíficos y tolerantes, aunque falte mucho por hacer.

No obstante, aunque la radio tiene el poder de llegar a lugares recónditos y lejanos, es pertinente aclarar que su objetivo de construir contenidos positivos para los oyentes; como la tolerancia y el respeto hacia quienes piensan diferente, se ha transformado en una forma de generar capital.

La tolerancia que nace de la radio

Alejandro Sepúlveda, profesor y director del programa Voces en Movimiento de UNIMINUTO Radio, pone en discusión tres asuntos claves para el ejercicio radiofónico: el primero, en cuestión de lo que entendemos por participación ciudadana y sus limitantes; en segundo lugar, a la instrumentalizacion de dicha participación; y por último, a la definición de la tolerancia en términos  de las relaciones humanas.

Este último es el que nos compete, y aunque tiene relación con la participación de comunidades diversas en torno a la radio, presenta cierta complejidad cuando se aplica en algún entorno. Para el profesor Sepúlveda, la radio debe priorizar el reconocimiento del otro y no la tolerancia, pues esta, en términos generales “es  una relación vertical, una relación de superioridad hacia el otro individuo, un trato donde yo entiendo lo que el otro piensa, y aunque esté convencido de que está equivocado, lo tolero o soporto”.

Dicho esto, para hacer explícitas sus palabras, surge la necesidad de responder: ¿Qué es el reconocimiento? y ¿cómo se puede aplicar en términos de la participación ciudadana en la radio?

Para Sepúlveda, cualquier persona en el mundo, puede tolerar situaciones o calamidades como, por ejemplo, los desastres naturales, el frío o el hambre, y no precisamente porque sea una opción. Por tanto, el reconocimiento nace a partir de la idea de no tener que soportar, sino de aceptar la existencia del otro en el mundo. 

“Debemos pensar, sí en términos de paz, el trabajo que se hace desde la tolerancia es la mejor opción”, afirma el profesor.

Entrevista completa.

Sin embargo, más allá de la definición de estos dos conceptos, la radio debe ser un lugar de enunciación, en donde exista convergencia de diversos pensamientos y formas de ver y entender la comunicación.

Es cierto muchos oyentes no se sienten cómodos o tranquilos, cuando desde la radio se discuten temas de actualidad como la migración, la violencia contra la mujer, la inseguridad, la tauromaquia, la pobreza, las reformas estatales, proyectos ambientales y más; puede que de aquellos debates se generen todo tipo de controversias e irrespeto hacia los derechos de los demás, como la libre expresión o el libre pensamiento. Asimilarlo desde la tolerancia, implica que se tenga que soportar y no hacer un proceso de reconocimiento del otro en términos de convivencia.

Por tanto, ¿debería la radio preocuparse por generar valores como la tolerancia o el reconocimiento en sus oyentes?

Para el periodista colombiano Gustavo Gómez, director de la Luciérnaga de Caracol Radio, la labor de la radio se resume en el entender que su único propósito, es informar y entretener, y en cualquiera de esos dos campos, estar lo más cerca posible de la verdad.

Gustavo Gómez, periodísta de Caracol Radio.

“Claro, es que la tolerancia es un concepto muy hermoso pero no necesariamente periodístico, ni es un objetivo radial”, añade Gómez.

Con esta declaración comprendemos que, sí estos conceptos no se manejan desde el tipo de radio informativa comercial (lo que se ha convertido el medio en Colombia), entonces ¿dónde sí los encontramos?

Para el radialista apasionado y profesor Fernando Gutierrez, el reconocimiento en términos de convivencia y participación, nace en la radio comunitaria, en la radio educativa, en las radios que trabajan en función de la gente y por la gente, en aquellas que se preocupan por llegar a todo tipo de oyentes de la comunidad: a los adultos mayores, a los niños, a los jóvenes, a la mujer, al campesino o al trabajador. Según él, es allí donde se difunden verdaderamente estos valores en pro de mejorar la sociedad.

“No es pertinente aceptar ni tolerar al otro, se trata de reconocerlo. Tengo que reconocer, por ejemplo, que hay una persona sexualmente diversa, que tiene derecho a su homosexualidad y a su comportamiento y no tengo derecho a agredirla ni violentarla. Es allí donde la radio forma un papel fundamental, pues por medio de ella, se difunden mensajes que van en pro de esa aceptación por parte de la ciudadanía”, añade.

Gutierrez asegura que en la radio comercial generar este tipo de procesos no es su objetivo o meta principal, pues “están diseñados para conseguir likes, rating y dinero”. Considera que uno de los temas que más genera opinión e intolerancia, y tal vez, el más difundido en la radio nacional, es el de las corridas taurinas pues aunque sea un tema cultural para muchos, están enseñando a la ciudadanía que quitarle la vida a un animal es correcto y bueno desde esa visión.

“La radio tiene que empezar a tomar una posición en la que los derechos humanos, en el sentido de la tolerancia, reconocimiento y convivencia, sean válidos. Que nosotros los radialistas, seamos capaces de construir paz a partir de una paz dialogada, de una paz que permita que todos los agentes de la sociedad sean beneficiados por medio de esta maravilla que es la radio”, afirma Gutiérrez.

La labor de la radio puede ser positiva si, a partir de ella, se trabaja en función de construir pactos de convivencia y paz entre los oyentes, tratos de entendimiento que necesita nuestro país con urgencia.

“Desde la radio es posible difundir mensajes que nos ayuden a pensar que hay otros que piensan y sienten diferente. No dejemos de contar historias, de soñar que un mundo mejor es posible, pero sobre todo, no dejemos de escucharnos, porque todo es posible desde la radio”, indica Javier Espitia, profesor y director de la especialización Escenarios Participativos para el Desarrollo Local.

Javier Espitia, entrevista completa