Por Redacción La tinta / Fotos: Dirección de Comunicación. Ministerio Público Fiscal

Por: Jessica Tatiana Vanegas, estudiante de Lic. Filosofía

En nuestro espacio radial El Puente nos acompañó  José Barrientos (profesor titular de la universidad de sevilla España y director del proyecto Boecio)  y Marco Antonio López (profesor de filosofía en México e integrante del proyecto Boecio ) con quienes dialogamos en torno a las prácticas de filosofía en las cárceles.

Los profesores nos invitan a entender  la filosofía aplicada como una herramienta filosófica  que permite el desarrollo del pensamiento crítico, creativo y cuidadoso. Pensamiento que a su vez  favorece el gobierno de las propias pasiones, es decir, se espera que los presos sean capaces de controlar sus propias emociones y potenciar la autonomía.

Marco señala que “cuando nosotros  realizamos las actividades filosóficas  en cárceles, resultan novedosas para ellos dada la monotonía que allí se vive. Así, a partir de ellas les gusta discutir, les gusta ser tomados en cuenta, les gusta expresarse”. Por su parte, Barrientos advierte que “si la filosofía es algo, es una transformación del sujeto, una transformación en un mayor nivel de autoconocimiento, un mayor nivel de autonomía, un mayor nivel de poder sobre uno mismo”.

Destacan  nuestros invitados que cuando se habla de filosofía aplicada, lo que se pretende ante todo es hacer filosofía, y para hacer filosofía hay que recurrir a la historia de la filosofía. En este sentido,  sus talleres contienen como bases fuentes potencialmente filosóficas. De esta forma, nos contaron sobre varios de sus actividades de filosofía aplicada tales como: la diacrisis, desensibilización óntica, la escucha, la humildad, la mirada profunda, entre otros.