Fuente: Alcaldía Mayor de Bogotá - El Espectador

El alcalde saliente de Bogotá, Enrique Peñalosa, a pocos días de que su gestión en el segundo cargo más importante del país termine, dejó firmadas las concesiones para la construcción de multimillonarias obras de infraestructura para la ciudad, según informa el diario El Espectador, las cuales fueron adjudicadas y licitadas antes del 30 de noviembre de este año, que es el tope estipulado por el Estado para poder generar contratos de concesión antes del cierre fiscal y el cambio de gobierno en la ciudad.

“Lejos de estar relajados, lo que se ha vivido en el Palacio Liévano en los últimos dos meses han sido arduas jornadas de trabajo, expectativa y una que otra frustración” afirmó el mandatario en funciones al diario capitalino, al referirse al ajetreo que ha significado dejar varios proyectos de infraestructura en marcha antes de que formalmente la gobernante electa Claudia López le suceda en el cargo.



Peñalosa, a través del diario El Tiempo, manifestó que siempre tuvo la intención de dejar lo más pronto posible las obras que necesitaba Bogotá para mejorar la vida de los ciudadanos, los cuales no pudo ejecutar en su totalidad ante, según sus propias palabras, el cerco judicial contra varios de los proyectos que el político presento y que él consideraba de vital importancia: “Lo que me duele en el alma es cuando nos paran los proyectos los jueces y los ‘matan’. A mi lo que me interesa es que se hagan las cosas. Lo que hicimos aquí fue con infinito amor por Bogotá” dijo el dos veces mandatario de los bogotanos.

Entre las obras que Peñalosa dejó listas para que sean construidas después de su salida del Palacio de Lievano están el Nuevo Hospital de Bosa, al que se le asignó un billón de pesos para su construcción, el Megacolegio Palestina, también en esta localidad, con una inversión de 28.962 millones de pesos, el Megacolegio de Santa Teresita en la localidad de San Cristobal Sur que costará 23.722 millones de pesos, el Centro Felicidad de Las Cometas, ubicado dentro del nuevo parque El Indio en Suba con un coste de 67.504 millones de pesos, el corredor ambiental del Canal Córdoba entre las calles 129 y 170, presupuestado en 125.000 millones de pesos, la ampliación de la Planta de Tratamiento de Agua Potable de Tibitoc para la que se destinaron 207,626 millones de pesos, la transformación del Parque Salitre Mágico que tiene un fondo de 967.973 millones de pesos y la creación de parqueaderos públicos subterráneos en la zona de la Carrera 19 entre calles 100 y 136, avaluados en 213.008 millones de pesos.

Sin embargo, varios proyectos de la Administración Peñalosa no alcanzaron a tener la rubrica del burgomaestre, aunque se espera que sean aprobado por la alcaldesa López una vez ascienda al poder del Distrito. Estas obras serían los Hospitales Santa Clara de Usme, así como el Parque Metropolitano Gilma Jimenez, ubicado entre las localidades de Kennedy y Bosa.

No obstante, la gran mayoría de obras propuestas por Peñalosa y que a partir de enero del año entrante quedará en manos de Claudia López, han mantenido un gran resquemor dentro de la esfera política, específicamente entre la nueva coalición de gobierno de la Alianza Verde y el Polo Democrático, así como en la nueva bancada opositora de izquierda y algunos sectores independientes.

Entre estas polémicas iniciativas se encuentra la compra de buses para el SITP, la renovación del sector comercial de San Victorino, la ampliación del Centro Administrativo Distrital y las troncales de Transmilenio por la Avenida 68, la Avenida Boyacá, la Avenida Ciudad de Cali y la Carrera Séptima, ésta última, que será objetada por la alcaldesa de Bogotá al asumir el mando de la ciudad, y que en campaña afirmó que destinaría el presupuesto de esta troncal para ampliar la primera linea del Metro desde la Avenida Caracas con Calle 72 hasta las localidades de Suba y Engativá.