"El Mencho" y “El Mayo”, ambos conocidos por las autoridades como dos de los personajes más sanguinarios de la historia del narcotráfico, serían los herederos de esos negocios ilícitos. Realización visual de UNIMINUTO Radio.

Ayer Joaquín “El Chapo” Guzmán se sometió a un juicio y fue declarado culpable ante diez delitos por narcotráfico, los cuales podrían significarle cadena perpetua. Esto sin duda, da paso para que nuevos líderes se apropien de los carteles de Sinaloa y Jalisco Nueva Generación (CJNG), y continúen con las mismas rutas de distribución o se formen otras.

Según investigaciones adelantadas por autoridades mexicanas y estadounidenses, los que se consolidarán en el nuevo poder de las mafias son Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho” e Ismael Mario Zambada García, alias “El Mayo”, ambos conocidos por las autoridades como dos de los personajes más sanguinarios de la historia.

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“El Chapo”, declarado culpable y podría ser condenado a cadena perpetua

¿Quiénes son Nemesio “El Mencho”Oseguera Cervantes e Ismael “El Mayo” Zambada?

Alias “El Mencho”, es la cabeza más visible del cartel Jalisco Nueva Generación, uno de los grupos de narcotráfico más poderosos del país. Nació en Uruapan, zona conocida como Tierra Caliente de Michoacán, México, región que se consideraba para la época como una de las más grandes productoras de marihuana y amapola, y que en los años 90s, comenzó a crear drogas sintéticas a cargo del cartel conocido como Los Valencia o del Milenio.

Nemesio Oseguera Cervantes se desempeñaba como policía en el municipio de Tomatlán, en el sur de Jalisco, y desde la incursión del narcotráfico en la región, se unió a un cartel pequeño con poco renombre, junto su cuñado Abigael González, grupo del que heredó gran parte de su estructura a finales de la década pasada.

En pocos años, su grupo pasó de ser una banda local a una organización denominada el cartel Jalisco Nueva Generación con presencia en 22 estados de México, proveedora de anfetaminas en Estados Unidos, Europa y Asia. A pesar de ello, el poder de su estructura criminal se dio a conocer en 2011, con el asesinato de 35 personas en Boca del Río, Veracruz.

Además, el cartel Jalisco Nueva Generación, ha sido acusado de asesinar a decenas de funcionarios y policías, y publicar videos en redes sociales en los que expone la decapitación y desmembramientos de los cuerpos de sus secuestrados, manera en la cual, Oseguera Cervantes acostumbra a anunciar su presencia.

Por su parte Ismael Zambada, alias“El Mayo”, lleva aproximadamente 40 años en el negocio del narcotráfico y quien, según “El Chapo” Guzmán, es realmente el líder del cartel de Sinaloa. Él ha huído ante persecuciones de todas las autoridades mexicanas y estadounidenses y por eso, es sin duda, uno de los capos más buscados en toda América Latina.

“El Mayo” nació en la comunidad del Álamo en Culiacán, Sinaloa. Desde los 16 años se dedica al negocio de la droga, y aunque lleva más de cinco décadas en el narcotráfico, parece difícil de creer que nunca ha pisado una carcel. Junto con Joaquín “El Chapo” Guzmán, conformaron el cartel de Sinaloa, la agrupación criminal más influyente a nivel global.

Su carrera criminal inició a manos de Amado Carrillo Fuentes, ‘el Señor de los Cielos’, de quien se presume, falleció en julio de 1997 durante una cirugía estética.

Ante su evidente liderazgo en el cartel de Sinaloa, según el Departamento de Estado estadounidense, también ha tenido actividades independientes en zonas como Cancún, Quintana Roo y Monterrey.

“La organización Zambada García puede recibir múltiples toneladas de cocaína de fuentes colombianas, utiliza una variedad de métodos, incluyendo aviones, camiones y autos para el transporte de la cocaína. La organización Zambada-García controla el contrabando de cocaína en ciudades como Arizona, California, Chicago y Nueva York”, cita un reporte del Departamento de Estado norteamericano.

También, lidera el Cártel de Juárez de los Carrillo Fuentes; junto con los hermanos Arellano Félix en el Cártel de Tijuana.

El poder de los carteles Sinaloa y Jalisco Nueva Generación en Colombia

Luego de la caída de grandes capos del narcotráfico como alias “Chupeta” o los hermanos Orejuela, y de la extinta guerrilla de las FARC, muchos territorios en Colombia quedaron a manos de las disidencias que nacieron luego del proceso de paz, y de nuevos grupos criminales.

La lucha militar contra el narcotráfico ha generado alianzas entre grupos que controlan la mayor parte de los territorios cocaleros, y los carteles de Sinaloa y Jalisco Nueva Generación de México, pues los primeros producen la pasta y los segundos se encargan de hacerla llegar a Estados Unidos.

Por ser uno de los territorios más cocaleros y tener una famosa salida al pacífico, el municipio de Tumaco, Nariño, es cada vez más azotado por la violencia y el conflicto entre bandas criminales y disidencias de las FARC. Justo en este punto podremos ver reflejado cómo el poder insurgente e ilegal existente en aquel territorio, se nutre cada vez más de las influencias de los carteles o mafias mexicanas.

Por ejemplo, las Guerrillas Unidas del Pacífico (GUP) son el contacto directo del cartel Jalisco Nueva Generación en Colombia. Con bandas sub contratadas, tendrían acceso a la mayoría de rutas del municipio.

Por su parte, el Frente Oliver Sinisterra (FOS), grupo con aproximadamente 450 miembros y que solía ser comandado por el abatido Walter Patricio Arízala Vernaza, alias “Guacho”, se encuentra enlazado directamente con el cartel de Sinaloa en el Pacífico por Colombia y Ecuador aunque, según versiones, luego del asesinato de los tres periodistas ecuatorianos, la persecución aumentó y los nexos entre ambos grupos desaparecieron.

Tras la muerte de ‘Guacho’ se caen posibles negocios de tráfico de cocaína

Dicho esto, es importante mencionar que la presencia de ambos carteles en territorio colombiano ha sido decisiva en cuanto a la generación de grupos armados y la ola de violencia que se despliega en el Tumaco urbano, todo por el control de la salida de la pasta.

Así mismo, estas dos mafias mexicanas han tenido influencia en Buenaventura y el Catatumbo. En el caso de la subregión ubicada en el noreste del departamento de Norte de Santander, los protagonistas del conflicto armado son el ELN y el EPL que, apropósito, libran una guerra por el control del territorio y el narcotráfico, y también tienen contacto constante con ambos cárteles mexicanos.

Cada situación anteriormente expuesta, enmarca para el país un rompimiento severo en cuestiones de seguridad y democracia. Es importante mencionar que con las FARC lejos del conflicto colombiano y el surgimiento de nuevos grupos armados insurgentes, los territorios cocaleros, pueden llegar ser completamente controlados por la mafia mexicana.

¿Por qué en Colombia?

No es solo por rutas que marcan una clara salida al mar. Dados los acontecimientos, es pertinente mencionar que desde 2015 los cultivos de coca aumentaron para Colombia en los últimos tiempos, igual que en Perú y Bolivia. La razón tiene que ver con la oferta y demanda del producto a nivel internacional.

Para Ariel Ávila, subdirector de la Fundación Paz y Reconciliación, existen otros motivos que han hecho más fuerte este negocio ilícito en el país.

El primero es el fortalecimiento del dólar. Todo parece indicar, que una vez que se incrementa el valor del dólar, se aumenta también el pago de los campesinos por cultivo y producción, ello motiva a las comunidades que viven, por ejemplo de la minería ilegal, a cambiar su sustento económico por la producción de pasta. Este fenómeno se acentuó, sobre todo, en la Costa Pacífica nariñense.

Ávila también hace énfasis en la dinámica comercial de la droga producto del consumo, pues según la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito – (UNDOC), el consumo de la droga va por las 275 millones de personas en el mundo que la consumen.

“Estos factores, como puede apreciarse, no tienen ninguna relación con el proceso de paz, y tampoco son un asunto que esté bajo el control absoluto de Colombia. Simple y sencillamente son dinámicas de mercado que afectan la región”, afirma Ávila.

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