“La sociedad contemporánea aparece como aturdida por las desviaciones de los proyectos concebidos en su seno”, indicó Francisco; recordando que las armas químicas, las biológicas, las minas antipersonas o las bombas de racimo están expresamente prohibidas a través de Convenciones internacionales. (Discurso 10 de noviembre de 2017, Conferencia internacional sobre el desarme).

¿Qué producen las armas nucleares según el Vaticano?

“Las armas de destrucción masiva, en particular las atómicas, no generan otra cosa que un engañoso sentido de seguridad”, puntualiza Francisco.

“Antes aún de causar víctimas y ruinas, engendran malos sueños, alimentan malos sentimientos, crean pesadillas, desconfianza, tristes resoluciones, exigen gastos enormes, paralizan proyectos de solidaridad y de trabajo útil, alteran la psicología de los pueblos” (Discurso de Pablo VI a las Naciones Unidas, NY, 4 de octubre de 1965).

La ruta armamentista a nivel global “no conoce parada”;  en los últimos años  se han producido auténticas armas apocalípticas; sin mencionar el potencial daño de las novecientos millones de minas antipersonales existentes en el mundo.

Francisco aconseja no parar mientes tanto en las características de las armas nucleares,  sino en los «sufrimientos no necesarios» causados por su uso.

“Cuando uno enciende una lámpara, no la esconde ni la cubre, sino que la pone sobre el candelero, para que los que entran vean la claridad” (Lc 11,33).

Así actúa el Pontífice, señalando con el dedo índice los vendedores de armas: EE.UU. y Europa. “¿Por qué hacen la guerra? Porque nosotros, la rica Europa, EEUU, venden las armas para matar a los niños, para matar a la gente. ¡Somos nosotros los que hacemos las diferencias!”.

En ese peligroso juego dañino tanto “el riesgo de una detonación accidental de tales armas por un error de cualquier tipo”; como la compra de armamentos  que llega  “hasta el poner en segundo plano las prioridades reales de la humanidad sufriente”.

La manera de conducir las relaciones internacionales, a trompazos, son otro caldo de cultivo para repuntar la industria armamentista. Las RR.II. “no pueden ser dominadas por las fuerzas militares, por las intimidaciones recíprocas, por la ostentación de los arsenales bélicos”. ( Discurso Francisco, Lunes, 7 de enero de 2019).

La  UE negocia un pacto comercial con EE UU para rebajar la tensión con Trump;  éste las describe como un “socio comercial brutal”, y asegura que “eso cambiará”; Trump fuera de amenazar continuamente a Colombia con descertificarla, la ha tomado como caballo de batalla para su reelección.

El Pontífice afirmó además que “sobre la conciencia de un pueblo que fabrica armas y las vende está la muerte de cada niño, de cada persona, está la destrucción de las familias”. 

Por último, la prepotencia de las potencias: China confía en sus misiles, EE.UU. en sus armas marinas y aéreas, Rusia  vuelve la espalda al Tratado INF de 1987 , que prohíbe completamente una categoría de armas; y Europa puja para que no le salga el tiro por la culata.