Por Esteban Garzón y Alejandra Giraldo. 1er semestre

En la vereda San José a 5 kilómetros de Mosquera, a donde se llega por un camino rústico y solitario, justo en frente de una granja, un proyecto agrícola que desarrolla la Universidad Minuto de Dios, se encuentran los transmisores de nuestra radio universitaria. En las instalaciones que soportan las antenas, rodeado del campo, vive el señor José Rubén Sánchez junto con su familia, que de sus 62 años lleva 39 trabajando como transmisionista.

José Rubén Sanchez

Primero prestaron su servicio a la Emisora Kennedy con la que trabajaron 35 años, luego UNIMINUTO compró las antenas y él pasó a ser parte de nuestra radio con la que llevan 5 años, tiempo que José Rubén Sánchez recuerda como una oportunidad de seguir trabajando en lo que ha desempeñado a lo largo de casi toda su vida.

Junto a su esposa, Luz Mary Martínez de 59 años, y su hija, Sandra Milena Sánchez de 40, (prácticamente conoce desde siempre los transmisores), están encargados del cuidado y mantenimiento de los equipos y antenas transmisoras. Don José Rubén Sánchez explica que se turnan para que siempre una persona esté ahí, pues no se puede dejar abandonado el lugar ya que si se va la luz hay que estar pendiente de tanquear la planta para mantener la energía, porque de ello depende la estación de radio para su funcionamiento.

Luz Mary Martínez

Prender, revisar, limpiar y apagar el transmisor y la planta son sus labores diarias, y de vez en cuando las realiza junto a un ingeniero. En realidad, no tienen un horario específico, están en constante trabajo tanto de día como de noche, su tiempo aproximado de trabajo es de más de 8 horas.

Cuando Luz Mary es interrogada sobre qué se siente trabajar tan lejos de todo, un poco aislados, explica que para ellos es agradable: nos parece bueno, hemos estado tanto tiempo trabajando de esta manera que es familiar para nosotros, ya estamos acostumbrados.

Después de llevar tanto en su labor, dicen sentirse orgullosos y halagados, están felices de que la emisora cumpla 10 años y se declaran sus más grandes y mejores oyentes.