Foto:Alfredo Guerrero, junto a Amir y Lía, y su esposa Linda Guillén demuestran que los casos de inmigrantes exitosos existen. Equipo Hora Ciudad

Testimonio de éxito de una pareja de inmigrantes que cosechan logros en tierras neogranadinas.

La diáspora venezolana, como se conocen alrededor del mundo, el proceso de migración de millones de venezolanos que han tenido que dejar su lugar de origen con el fin de buscar oportunidades en tierras extrañas. A muchos se les distingue como los caminantes, porque salen a pie de Venezuela, y aunque casi todos llegan con las manos vacías, todos llegan con la “maleta llena de sueños”.

Linda Guillén y Alfredo Guerrero son dos de esos miles de venezolanos que cruzando por tierras neogranadinas decidieron quedarse y hacer realidad aquí los sueños que no les permitió su país. “Toca salir por nuestro hijos y guerrearla”, confiesa Linda, haciendo referencian a sus dos hijos Lía y Amir. Junto con su esposo Alfredo Guerrero relataron cómo poco a poco “con constancia y perseverancia se puede lograr el sueño”.

“Me siento como en mi país”. Alfredo Guerrero admite que no es fácil salir y dejarlo todo, empezar de cero, pero cree firmemente que con perseverancia se logran las metas. Hoy en día, él se siente como en su propia tierra, producto de la acogida que ha recibido y su confianza en los colombianos.

“Aún tengo la esperanza de que las cosas van a cambiar en Venezuela”, recalca Linda, una clara premisa que muchos de los que han decidido emigrar repiten todos los días. Como profesional siempre piensa en seguir creciendo, evolucionando y la experiencia le ha demostrado que “aquí en este país (Colombia) es donde lo voy a lograr”.

Del negocio que tenían en Venezuela vendiendo la totalidad de los implementos, solo recibieron el equivalente a 10.000 pesos colombianos. Su trabajo y dedicación como empleados en otros lugares les permitió mantener la meta de “voy a montar mi propio negocio”. Hoy en día cuentan con un negocio logrado con la voluntad de su persistencia, una barbería que hoy por hoy, a pesar de no haber sido fácil, es exitosa.

Esta historia de progreso inspira a quienes están aquí o a quienes vienen en camino. Su experiencia sirve de guía para aquellos inmigrantes que, como ellos, dejaron todo y decidieron emprender dos caminos; salir de su país y comenzar un negocio desde cero en suelo ajeno. Un caso de éxito que demuestra “¿cómo se hace esto?”.

Redactado por: David Reinaldo Jojoa Niño